La cultura (del latín «cult», que pertenece al verbo colo, colere, cultum y significa «cultivar») es el conglomerado de bienes, de distintas cualidades, que se transmiten a medida que pasan las generaciones con la intención de generar una especie de guía de prácticas de carácter individual y colectivo. Dentro de ella, están incluidos el lenguaje, las formas de vivir, las costumbres de orden tradicional y social, los hábitos, las formas de vestir, las conductas repetidas, las herramientas utilizadas para trabajar así como las formas de trabajo y las maneras de producir conocimiento y aprendizaje, entre otros. La función que tienen estos elementos es la de generar una mayor adaptación de los individuos con el modelo social en que viven.

La misma palabra, combinada con otros términos variables, puede cambiar el sentido. Es el caso, por ejemplo, de «agricultura», que significa «cultivo del campo».

Cada cultura lleva en ella y transmite con ella su particular cosmovisión, que responde a las vivencias del entorno social que abarca. Por esto, no se puede hablar de la existencia de grupos sociales que no tengan cultura o que sean “incultos”, porque cada conjunto genera una cultura propia. Lo que sí puede suceder es que un grupo desconozca los mecanismos culturales de los otros, generando brechas en la sociedad. En este caso, hablaríamos no de la ausencia de cultura, sino de una cultura. Aunque haya una cultura que domine, dentro de ella se forman sub-grupos con identidades culturales propias.

Contexto cultural.

El contexto cultural está compuesto por ciertos elementos variables de la cultura, que sirven para comprender casos de estudio particulares, dándoles un entorno. Estos elementos influyen en los hechos, en los protagonistas y en los sucesos históricos, y deben considerarse sí o sí para poder ejecutar un análisis más «objetivo» a la hora de interpretar el elemento en estudio. Esto permite dejar de lado los prejuicios, el establecimiento de un “sentido común” propio, y analizar los elementos con mayor objetividad sin incurrir en ejercer de juez de valor.

Cultural o natural.

Desde la ciencia, hay una primera manera de distinguir a ciertos elementos entre dos variables: naturaleza y cultura. Es una diferenciación que supone que lo natural es todo lo que no fue creado por el hombre, en tanto que lo cultural es creado por las personas.

Cultura y naturaleza.
Un paisaje: cultura y naturaleza entrelazados.

Delimitaciones.

La cultura está delimitada en cada comunidad en un entorno concreto, esto es: un tiempo, un espacio, una forma tradicional específica. Por eso no estamos hablando de un concepto estático ni universal, sino más bien todo lo contrario. Cuando hablamos de cultura teniendo en cuenta estos términos, lo que podemos en líneas generales es responder cómo ve la vida determinado grupo, en un contexto dado, en un punto concreto de la historia (temporal). Cuando hablamos de la cosmovisión nos referimos a un análisis de la vida pero también de los propios individuos, de su forma de comunicación, de sus métodos de organización social y de los valores incorporados a través de religiones, conceptos morales, expresiones artísticas, leyes y otros elementos.

Ser culto, ser culta.

Para expresar que alguien sabe mucho de determinadas cosas, que es muy ilustrado, sigue siendo hasta el día de hoy común decir que “es culto”. Pero si la cultura es todo lo que conforma a una sociedad en un lugar y momento dados, ¿a qué nos referimos con esto?

Para comprenderlo, hay que remontarse a otros momentos de la historia de la cultura, y no olvidar que, como concepto, fue mutando en sus delimitaciones, implicancias y formas de ser descrita. En un primer momento, la palabra se refería al cuidado del cultivo y más adelante se utilizó la expresión cultura animi, que vendría a ser el cultivo justamente del espíritu, como una forma de referirse a trabajar en hacer crecer el intelecto humano. Una persona culta sería, bajo estos términos, una persona de espíritu cultivado, o sea, una persona con amplios conocimientos. De esto se desprende una forma de juicio social que refiere a culturas bajas o altas, en la que las culturas bajas son relacionadas con sectores catalogados como incivilizados dentro de una sociedad, en la que las formas de la cultura alta son las formas dominantes.

A diferencia del concepto de lo culto planteado en el apartado anterior, en el que predomina para señalar qué es perteneciente a la cultura alta, básicamente, la mirada de las élites (académicas, sociales, económicas, etc.), en el caso de la cultura popular podemos acercarnos más a una forma de referirse a los consumos o hábitos culturales de las clases populares: las clases medias/bajas.

A partir del siglo XIX, este concepto fue utilizado para contraponerse a la cultura elitista, lejana del pueblo (o la “plebe”) y como una forma de búsqueda de identidad de “lo nacional”. De todas formas, con el tiempo estos conceptos han mutado, porque son muchas las naciones que han abrazado sus identidades pluriculturales, y también son muchas las expresiones consideradas del campo cultural que hoy en día cuentan con reconocimiento académico.

Dentro de las manifestaciones de cultura popular surgidas en el siglo XIX que, aunque reconceptualizadas, siguen presentes hoy, podemos agrupar varias disciplinas/géneros y ejemplificar (sin abarcar todo, porque realmente son muchas variables).

  • Música: Géneros rítmicos y poéticos, tales como el tango, el jazz, el heavy metal, el punk-rock, el reggae, el rap, actualmente el trap, la cumbia.
  • Danzas: Géneros urbanos como el hip-hop, el house y otra gran variedad.
  • Artes visuales: el graffiti, los murales, las intervenciones urbanas.
  • Literatura: géneros tales como la fantasía, la novela negra, el terror, el sci-fi, la novela gráfica.
  • Nuevos medios: productos culturales como el cómic, los dibujos animados, las producciones cinematográficas, los videojuegos, los nuevos formatos de series y TV shows (con la incorporación de las series web y formatos de redes sociales), el anime y los juegos de rol, tales como Calabozos y Dragones.
Arte callejero, cultura popular.
Mural: un ejemplo de cultura popular/arte callejero

La industria cultural.

¿Quién no ha escuchado hablar de la llamada industria cultural? Pero, ¿cómo se relaciona con los conceptos de cultura que venimos mencionando?

La industria cultural es un producto de la sociedad capitalista. Esta industria tiene un mercado definido, y ofrece productos relacionados con la cultura atado a lo que el capitalismo moderno establece como ley de oferta y demanda. En la actualidad, se menciona pluralmente: industrias culturales. Dentro de este concepto, se encuentran el momento creativo, el momento de la muestra (o show, o exposición) y el momento de encargarse de distribuir estos dos elementos anteriores, a modo de servicio cultural. Actualmente, a las industrias culturales hegemónicas o mainstream que conocemos en mayor o menor medida prácticamente todas las partes de una sociedad, se sumaron las concepciones de “nichos” que permiten elaborar contenidos basados en pequeños grupos de pertenencia, con intereses específicos y locaciones de mayor o menor magnitud, muchas veces englobados como fenómenos de redes sociales o páginas de internet.

Industria cultural, shows en vivo.
La industria cultural tiende un puente entre consumidores y productores y monetiza el vínculo, generando un producto.

Cultura y psicoanálisis.

Según Freud, la cultura es todo lo que hace que, como seres humanos, nos diferenciemos de la vida animal. Podemos establecer que, según esta concepción, cultura y civilización tienen idénticos valores. Dentro de esta definición se engloban el saber y el poder que han adquirido los seres humanos, herramientas mediante las que, luego, se domina a la naturaleza y se extrae de ella todo lo que en nombre del progreso humano se requiera. También engloba las formas de organización que permiten que el ser humano se regule a sí mismo en tanto ser social, con sus relaciones interpersonales incluidas. Según el padre del psicoanálisis, el ser humano en sí mismo puede considerarse un bien natural, como individuo, cuando otro ser humano utiliza su capacidad laboral o hace de él un objeto de carácter sexual.

Citar este artículo

Krause, G. (19 de noviembre de 2021). Definición de cultura. Qué es, cómo cambia, conceptos relativos. Definicion.com. https://definicion.com/cultura/