La palabra bullying es un anglicismo que significa intimidación pero que más específicamente se utiliza para hablar de acoso escolar. En este sentido, se trata del maltrato físico o psicológico que alumnos y alumnas de una institución educativa ejercen sobre un par.

A pesar de que podría decirse que es algo común, que ha existido siempre, en lo últimos tiempos esta forma de violencia se ha visibilizado y cobrado importancia a nivel mundial. Debido a los riesgos psicológicos y las dramáticas consecuencias que ha ocasionado en casos extremos, este fenómeno social es abordado por la comunidad educativa, familiares y gobiernos de distintos países.

En Argentina, por ejemplo, en el año 2013 se ha promulgado la ley de bullying (ley 26.892), para regular la convivencia en instituciones educativas y abordar la conflictividad social en las mismas.

Este acto de violencia generalmente es ejercido en grupo –aunque también puede tratarse de un único agresor– hacia un niño, niña o adolescente, a través de burlas, humillación, hostigamiento y agresión física, en público y en privado.

La víctima suele ser excluida del grupo y se insta a todos los miembros del mismo a adoptar la misma actitud. Hay quienes adhieren por diversión, y quienes lo hacen por miedo a enfrentar a los principales agresores –en inglés, bullies– o por temor a correr la misma suerte.

Como vemos, siempre hay un abuso de poder por parte del o los agresores, quienes, a pesar de tener la misma edad, se sienten con el derecho y la capacidad a maltratar a quienes consideran inferiores o distintos.

En la actualidad, además del acoso que puede tener lugar dentro de la institución educativa o en el espacio público, existe el llamado cyberbullying, que hace referencia a los insultos, comentarios hirientes, amenazas, publicación de imágenes personales sin permiso, difamación y violencia verbal en las redes sociales o a través de mensajes electrónicos. 

Gravedad del bullying.

El bullying no es cosa de chicos. Puede ocasionar trastornos emocionales o psicológicos de por vida, sin contar los daños físicos que, en casos extremos, pueden ser sumamente graves. Bajo ningún aspecto se debería naturalizar o desestimar la violencia, no importa la edad de las personas que la ejerzan.

Como es un tipo de violencia que se sufre en la infancia o juventud, cuando la personalidad esta en pleno desarrollo, el bullying incide negativamente en la autoestima, a la vez que puede ocasionar trastornos sociales como fobias, inseguridad, depresión, ansiedad y conductas autodestructivas.

En casos extremos, como por ejemplo los tiroteos que tienen lugar en escuelas norteamericanas, la víctima puede llegar al punto del hartazgo, el brote psicótico y la explosión emocional, y convertirse en un peligroso agresor.

Cyberbullying, agresión por medios electrónicos.
El cyberbullying es la agresión y difamación a través de redes sociales u otros medios electrónicos.

Causas del bullying.

Como en todo vínculo y dinámica social, se trata de un fenómeno complejo en el que inciden diversos factores, que varían en cada caso en particular.

Por un lado, es muy probable que la persona que ejerce la violencia haya sido, a su vez, víctima de algún tipo de agresión. Puede suceder que existan tensiones en el ambiente familiar, conflictos vinculares, dificultades económicas, ausencia de madre o padre, peleas entre ellos, y otras circunstancias que contribuyan al desarrollo de una actitud agresiva o violenta por parte del niño , niña o joven. Para protegerse de sus propios problemas y del dolor que le causan, el agresor o la agresora construye una suerte de armadura que no le permite sentir empatía hacia sus pares, ni imaginar el sufrimiento que es capaz de ocasionar en otras personas.

Otros factores tienen que ver con la institución educativa, el clima que prepondera en la misma y la calidad y calidez de los profesionales que en ella trabajan. En este sentido, es clave que las escuelas se esfuercen por prevenir el bullying pero, sobre todo, por facilitar la convivencia y expresión de los y las estudiantes, es decir, propiciar la apertura necesaria para que estos puedan pedir ayuda y dialogar.

Es muy importante que las escuelas promuevan valores fundamentales para la vida en comunidad, tales como la empatía, la compasión, el compañerismo, la responsabilidad de nuestros actos y la conexión con los propios sentimientos.

Las víctimas de bullying suelen ser personas que son percibidas como diferentes. En este sentido, es esencial que familiares y docentes –y la sociedad en general– se esfuercen por evitar los estereotipos. Los estereotipos implican prejuicios, es decir, ideas previas sobre personas que no conocemos; y ambos abren paso a conductas discriminatorias, maltrato y prácticas violentas.

El bullying es un fenómeno social con graves consecuencias.
El bullying no es cosa de chicos, es un fenómeno social grave que debe ser abordado y prevenido.

Indicadores de bullying.

Es probable que las víctimas de bullying presenten algunos de los siguientes síntomas:

  • Cambios en el rendimiento académico: Es posible que la persona repentinamente no quiera asistir a la escuela, y que en la misma presente problemas de atención y memoria o dificultad para concentrarse.
  • La víctima de bullying suele estar muy triste, sentirse ansiosa, tensa o irritable. Además puede presentar dolores físicos y cansancio.
  • Al mismo tiempo, pueden ocurrir cambios en los hábitos del sueño, incapacidad para conciliarlo, tener insomnio o muchas pesadillas.
  • Puede suceder que la persona no quiera reunirse con otros pares y desarrollar algún tipo de fobia social.
  • Las víctimas de bullying se muestran muy temerosas y alerta. Pueden tener miedo a estar solas y a salir de su casa.
  • A veces sienten un miedo intenso a la muerte, pero otras veces tienen pensamientos autodestructivos, ganas de morir y terminar con todo eso que tanto las aqueja.
El bullying fomenta el bloqueo social.
El bullying fomenta el bloqueo social, aislando a la víctima e incitando a que todos los miembros del grupo se pongan en su contra.

Tipos de bullying.

Las formas de agredir a una persona son diversas y varían en todos los casos. Entre los tipos de acoso escolar podemos mencionar:

  • El acoso físico: El individuo acosador ejerce violencia física sobre la víctima, como golpes, maltrato corporal, empujones. En ciertos casos el maltrato físico tiene que ver con una agresión de tipo sexual como manoseos o acciones sexuales sin consentimiento.
  • El acoso verbal: Son las burlas, insultos, ridiculización o humillaciones públicas, poniendo sobrenombres o valiéndose de estereotipos. También pueden haber amenazas.
  • El acoso social: En este caso, el o los acosadores se proponen bloquear socialmente a la víctima, aislarla completamente y hacerla sentir sola. Para ello es posible que se difundan rumores o inventen cosas para que otros compañeros o compañeras también dejen de lado al individuo. Tampoco se lo deja participar ni se lo invita a actividades grupales o eventos.
  • Cyberbullying: Como mencionamos anteriormente, el cyberbullying es el acoso a través de medios digitales como redes sociales, mensajes de texto, correo electrónico, chats, etc. Es muy grave porque puede ocurrir constantemente, por distintos medios y de modo anónimo.

Citar este artículo

Lehrer, L. (5 de enero de 2022). Definición de bullying. Sus causas, indicadores, tipos y la gravedad del mismo. Definicion.com. https://definicion.com/bullying/