El materialismo es una posición filosófica que se afirma en una concepción material del mundo, estableciendo la primacía de la materia como sustancia ontológica del plano real. El pensamiento materialista consiste en una negación de las «realidades ideales» o «metafísicas», a partir de señalar que toda cuestión existente se sustenta en bases materiales, concretas y tangibles. Para el materialismo no se admite otra realidad «más allá» de la materia: los pensamientos e ideas son un subproducto de la percepción, manifestaciones abstractas de la realidad material. A diferencia del idealismo y las posturas metafísicas, las cuales indican que la realidad sensible y material es un reflejo o copia de la «realidad ideal», el materialismo invierte la relación y postula que el mundo material es el sustento de las ideas y la realidad.

En sentido genérico, la expresión «materialismo» se utiliza de forma muy abarcativa para designar vagamente a toda postura que establezca que «no existe otra posibilidad más que la realidad material». Así, existen diversos tipos de materialismo (científico, filosófico, cultural, etc). De manera coloquial, suele emplearse el término para hablar del consumismo o la cultura de la acumulación de capital desmedido. En este sentido, una persona «materialista» es aquella que pone el valor en lo material por encima de lo moral, lo estético o lo intelectual.

Sin embargo, en la historia de la filosofía, se conoce como materialismo filosófico al amplio conjunto de corrientes y posturas que, desde la filosofía antigua hasta nuestra contemporaneidad, han desarrollado el materialismo como visión filosófica del mundo y la realidad. Desde los filósofos presocráticos, llamados hilozoistas (del griego «hylé», materia), quienes postularon un principio material como causa universal de todas las cosas, hasta las diversas posturas materialistas en la filosofía moderna y la Ilustración, las cuales adoptaron un modelo físico-mecanicista como explicación del universo y la naturaleza.

Se llama materialismo histórico a una corriente filosófica que aplica el pensamiento materialista para explicar el devenir de la historia, cuyo representante más destacado fue el filósofo y economista alemán Karl Marx (s. XIX), quien desarrolló el concepto de materialismo y basó su filosofía en la idea de que las condiciones materiales de existencia son las que determinan el pensamiento y la realidad social. Según el materialismo histórico, los procesos y cambios sociales se dan a partir de las transformaciones en la producción material de las sociedades. Marx postuló que no son las ideas las que «cambian la historia», sino los hechos concretos en la forma en que el ser humano se relaciona con el mundo material. Por esta razón, prestó especial atención a los medios de producción, su evolución y desarrollo a lo largo de los años, y la importancia de la técnica y la economía en la población occidental.

En la actualidad, el materialismo es una postura que tiene influencia en diversas áreas, tanto de las ciencias sociales, donde se destacan versiones del materialismo histórico, económico y cultural, como en las ciencias naturales, en las áreas de física, biología y neurociencia. Además, el pensamiento materialista forma parte de los debates más complejos en relación al problema mente-cuerpo en la filosofía de la mente, la psicología y la neurología.

Materialismo
El materialismo es una concepción del mundo según la cual no existe otra realidad más que la realidad material

Materialismo en la filosofía antigua.

El materialismo antiguo surgió alrededor de los siglos V y VI a. C., a partir del pensamiento de los filósofos presocráticos, quienes fueron los primeros en buscar una explicación racional del universo y la naturaleza. Con este propósito, los presocráticos postularon la existencia de un principio material (arché), el cual explicaría el origen y fundamento de la naturaleza y de todas las cosas. Por esta razón, se conoce a estos primeros pensadores como filósofos materialistas o hilozoistas, del griego «hylé» (materia), ya que propusieron un principio material como causa y fundamento del universo y la naturaleza: Tales de Mileto señaló al agua como principio de todo; Anaxímenes, el aire; Heráclito, el fuego; Demócrito, el átomo; Empédocles, los cuatro elementos. El hilozoísmo fue la modalidad en la que se expresó el materialismo antiguo, y consiste en una clase de materialismo que otorga propiedades vivientes a la materia. Según los hilozoistas, la materia no es inerte, sino que posee vida y movimiento. El hilozoísmo antiguo fue una de las primeras manifestaciones del materialismo filosófico en la cultura occidental.

Demócrito de Abdera (s. V a. C.) fue uno de los filósofos antiguos más representativos del materialismo filosófico, al plantear un modelo físico de la naturaleza según el cual la materia se compone y organiza en átomos y vacío. La teoría atomista postula que los objetos materiales se forman a partir del movimiento y combinación de los átomos indivisibles que se mueven en el vacío. Los cuerpos físicos se generan y destruyen por la interacción de los átomos entre sí. El atomismo de Demócrito fue el primer modelo físico materialista y representó una gran influencia para el desarrollo de filosofías materialistas posteriores.

Atomismo
El atomismo es una teoría física según la cual la materia se compone de átomos interactuando en el vacío

Posteriormente, el materialismo filosófico fue criticado por Platón (s. V a. C.), quien, a diferencia del pensamiento materialista, planteó la existencia de un mundo inmaterial, trascendente y eterno compuesto de ideas abstractas, cuya naturaleza no es material sino ideal y metafísica. Según la ontología platónica, el mundo material es ilusorio e imperfecto y no tiene una sustancia propia, sino que los cuerpos físicos existen como una «copia» distorsionada de las Ideas inmateriales y trascendentes. De esta manera, Platón construye un modelo inmaterialista de la realidad opuesto a todo materialismo.

Aristóteles (s. IV a. C.), responsable de clasificar a los presocráticos de «filósofos materialistas», en su obra Metafísica postuló que los entes se componen de dos sustancias: la materia y la forma. Sin embargo, otorgó más importancia ontológica a la forma, cuya influencia imprime en la materia el movimiento, la esencia y las características fundamentales del ser, mientras que describió a la materia como una sustancia pasiva e informe.

Ya en el período helenístico, Epicuro (s. III a. C.) amplió y desarrolló el materialismo atomista de Demócrito. El epicureísmo tomó la teoría atomista para exponer la naturaleza del mundo físico pero, sobre todo, para dar un sustento explicativo a su concepto del libre albedrío. Según el atomismo de Epicuro, los átomos pueden declinar su movimiento de manera caótica (teoría del clinamen), es decir, que su movimiento no está completamente determinado por las leyes naturales, sino que se mueven libremente y «al azar», lo cual permite cierto grado de libertad propio del mundo material y la naturaleza física.

En la época romana, el poema De Rerum Natura del poeta romano Lucrecio (s. I a. C.) adquiere relevancia como una obra dedicada a exponer las teorías atómicas de Demócrito y Epicuro. De Rerum Natura representó la versión romana del atomismo materialista antiguo.

Teoría del clinamen
Se llama teoría del clinamen al atomismo indeterminista de Epicuro, según el cual los átomos se mueven y relacionan entre sí de forma libre y azarosa

Materialismo en la filosofía moderna.

La filosofía moderna se caracterizó por abordar el problema del conocimiento en un contexto de rechazo al inmaterialismo metafísico medieval y la necesidad de desarrollar un conocimiento empírico como nuevo paradigma epistemológico de la época. El surgimiento de la revolución científica, el naturalismo, el empirismo y el mecanicismo impulsaron el estudio de la naturaleza y las leyes físicas como principal interés intelectual de esa era, con el fin de producir un método científico capaz de conocer empíricamente el mundo físico.

Paralelamente, el advenimiento del capitalismo y la Revolución Industrial motivaron el despliegue de la técnica aplicada al control y aprovechamiento de la naturaleza. Esto produjo la necesidad de profundizar el análisis de las leyes físicas que hicieran posible tal empresa. Así, las bases conceptuales y filosóficas modernas tendieron a una fuerte presencia del materialismo en todas sus formas. Es en este contexto que el pensamiento materialista se manifestó de diversas maneras: mediante la filosofía de pensadores como Thomas Hobbes, Baruch Spinoza, Pierre Gassendi, John Locke y David Hume, quienes postularon ideas tendientes a un rechazo o crítica de la metafísica, y la afirmación de un mundo material y físico como sustento del conocimiento.

Mecanicismo
El mecanicismo naturalista moderno desarrolló una explicación del mundo físico a partir de las leyes de la causalidad

Francis Bacon (s. XVII) fue uno de los principales impulsores del método empírico como modelo para el conocimiento científico. El empirismo de Bacon se basó exclusivamente en las aprehensiones sensibles concretas del mundo material, rechazando todo idealismo o pensamiento metafísico. Bacon cuestionó el carácter especulativo del pensamiento antiguo y medieval y propuso un conocimiento empírico basado específicamente en el estudio del mundo material.

Thomas Hobbes (s. XVII) elaboró un concepto materialista del universo, según el cual la totalidad de la naturaleza se compone de cuerpos compuestos por dos sustancias esenciales: figura y extensión, cuyo movimiento se reduce al mecanicismo de los cuerpos, entendido como el movimiento mecánico de traslación de los objetos en el espacio físico.

El sacerdote francés Pierre Gassendi (s. XVII) fue uno de los representantes más sobresalientes del materialismo moderno y se opuso a la metafísica cartesiana, la cual buscó fundamentar el método de las ciencias naturales en un dualismo metafísico entre la sustancia extensa (material) y la sustancia pensante (inmaterial). Gassendi cuestionó la inmaterialidad cartesiana y redujo la fundamentación de las ciencias a principios materialistas.

Rembrandt
Los avances científicos en anatomía, biología, química y medicina impulsaron el desarrollo del materialismo en la Modernidad

El materialismo ilustrado.

Los ideales de la Ilustración se centraron en el racionalismo, el desarrollo del conocimiento científico y una fuerte crítica a los conceptos dogmáticos de la religión, la metafísica y el pensamiento especulativo. El materialismo ilustrado profundizó las posturas materialistas, cuestionó el dualismo cartesiano e impulsó el ateísmo a nivel religioso como proceso de secularización y cambio social de la época.

El filósofo francés Denis Diderot (s. XVIII) estableció un materialismo de la naturaleza que lo llevó a afirmar un ateísmo en el plano religioso. Según Diderot, el universo se compone de una sustancia material y el movimiento es algo inherente a la materia, por eso no proviene de ninguna causa exterior o divina. Diderot aplicó el mecanicismo y la ley de la causalidad para explicar todos los fenómenos de la naturaleza, y se basó en el empirismo como forma apropiada para el conocimiento del mundo natural a partir de las representaciones objetivas de la realidad material.

Julien Offray de La Mettrie (s. XVIII) es considerado uno de los máximos representantes del materialismo ilustrado. En su obra El hombre máquina postuló una de las versiones más radicales del materialismo, basado en un determinismo de la materia sobre la mente, según el cual, las ideas y los pensamientos son un producto del cuerpo. La Mattrie adhirió al mecanicismo cartesiano que describe el funcionamiento del cuerpo humano como una máquina, pero fue determinantemente crítico con el dualismo metafísico de Descartes. En cambio, La Mattrie estableció un determinismo absoluto de la materia sobre la mente y el pensamiento. A nivel religioso, La Mattrie pregonó al ateísmo no sólo como negación de la religión, sino como única forma de alcanzar la felicidad lejos de las mentiras y las guerras de las religiones. A nivel ético, postuló el hedonismo como objetivo principal de la vida.

Paul-Henri Thiry d'Holbach (s. XVIII) fue otro importante defensor del materialismo determinista. Su postura materialista se basó en el determinismo de las leyes físicas, negando todo libre albedrío. Holdbach señaló que «la materia es eterna» y desarrolló estudios en química, geología y metalúrgica. Apoyó el sensualismo y cuestionó fuertemente a la religión, a la cual describió como el producto de la ignorancia y el dogmatismo.

Industrualización
El progreso de la industrialización y el desarrollo de la tecnología llevaron al establecimiento del materialismo como modelo de concepción del mundo predominante en la cultura occidental

Materialismo dialéctico.

Se conoce como materialismo dialéctico al pensamiento materialista aplicado a la dialéctica como modo de explicación de los fenómenos históricos y filosóficos del materialismo. Influenciado por la dialéctica de Hegel, Karl Marx tomó su método dialéctico para aplicarlo a su concepto materialista del mundo y la historia, y así detallar la forma en la que se despliega el desarrollo material en la sociedad y el pensamiento. Marx trabaja sobre el concepto de dialéctica hegeliana y lo desvincula de su raíz idealista para realizar una teoría dialéctica del materialismo, capaz de explicar cómo se producen los cambios materiales en la historia de la humanidad a través de la contradicción y la lucha de clases. A partir de esta teoría dialéctica de la historia, Marx marca que las clases sociales siempre han pugnado por los recursos materiales y es a partir de esta fuerza de contradicción social que se produce la dialéctica histórica.

Dialéctica histórica.

Georg Wilhelm Friedrich Hegel, considerado el máximo exponente del idealismo alemán, fue el fundador de la dialéctica histórica. Hegel buscó explicar el devenir de la historia a partir de la dialéctica como método para integrar la contradicción inherente a los procesos históricos. Así, la dialéctica hegeliana se basó en un sistema idealista, según el cual el pensamiento se despliega a través de la historia y la cultura atravesando la contradicción para «conocerse a sí mismo». En su Fenomenología del Espíritu, Hegel sostiene que la dialéctica es el movimiento propio de la historia y que la contradicción tiene sentido en relación al proceso de autonsciencia de lo que él llamó Espíritu Absoluto.

A raíz del pensamiento dialéctico de Hegel, Marx tomó la dialéctica histórica y la aplicó a su sistema materialista con el fin de explicar la contradicción histórica como una lucha de clases por los medios de producción. A diferencia de Hegel, la dialéctica marxista no es idealista y no se basa en el proceso de «autoconsciencia» del pensamiento occidental. Desde su mirada, la contradicción se explica a partir de la lucha de las diferentes facciones de la sociedad por el control y poder material a lo largo de la historia. Marx postula que la historia se determina materialmente a través de los distintos procesos de producción. Su materialismo histórico y filosófico se sustenta, a su vez, en una antropología materialista según la cual la esencia de la naturaleza humana se define por el «trabajo», entendiendo «trabajo» como el proceso de realización que constituye al ser humano cuando materializa su ser mediante la acción concreta en el mundo. Para Marx, la naturaleza humana se realiza en su materialización.

Marx
Karl Marx fue el fundador del materialismo histórico y dialéctico

Posteriormente, el materialismo histórico fue ampliado y desarrollado por diversas manifestaciones del marxismo en estrecha relación con el socialismo y el comunismo, cuyos principales teóricos y representantes fueron Friedrich Engels, Vladimir Lenin, Ludwig Feuerbach y Antonio Gramsci, entre otros.

En la actualidad, el materialismo histórico continúa teniendo vigencia en el amplio campo de las ciencias sociales, donde se produjeron diversos enfoques más allá de los postulados estrictamente marxistas del pensamiento materialista. Las nuevas expresiones del materialismo histórico tendieron a desvincular el materialismo de la dialéctica de Hegel y Marx y se concentraron en explicar la infraestructura material de las sociedades. Estas nuevas versiones del materialismo histórico se conocen con los nombres de materialismo cultural o determinismo económico.

Otras versiones del materialismo.

Materialismo cultural.

El materialismo cultural es un enfoque materialista desarrollado en la antropología y la sociología, el cual pone un especial énfasis en las condiciones materiales como método para explicar los fenómenos y procesos sociales. El materialismo cultural se basa en el estudio de la infraestructura material que permite a la sociedad establecerse y desarrollarse y, a partir de este enfoque. explicar y comprender las diferencias y procesos socioculturales. A diferencia del materialismo histórico, el materialismo cultural se distingue por su rechazo al método dialéctico como fórmula para explicar la historia y se concentra en otras variables productivas y económicas de carácter sociocultural.

Materialismo reduccionista.

El materialismo reduccionista es propio de la filosofía de la mente, la psicología y la neurociencia, y consiste en un reduccionismo de los procesos mentales a procesos físicos. Según las posturas reduccionistas, la «mente» o «conciencia» puede explicarse a partir de una reducción total de los pensamientos e ideas a los procesos físicos del cerebro. Así, el reduccionismo materialista niega la existencia ontológica de los procesos mentales y los reduce a un subproducto de la actividad cerebral. Según el reduccionismo materialista, las creencias, deseos, ideas o pensamientos no son «algo más» que las configuraciones neuronales del cerebro. El filósofo norteamericano Daniel Dennett fue uno de los principales defensores del reduccionismo de la mente a los procesos cerebrales.

En el marco del problema mente-cuerpo, Paul Churchland y Patricia Churchland propusieron la versión más radical del reduccionismo materialista conocida como eliminativismo o materialismo eliminativo, el cual consiste en una negación total y rotunda a todo concepto abstracto o idea que no sea asociada al cerebro y el cuerpo físico como la única fuente de generación de la «mente» y la «conciencia». Se llama eliminativismo ya que los hermanos Churchland propusieron la eliminación total de todas las teorías no fisicalistas de la mente.

Materialismo emergentista.

El materialismo emergentista es una variante del materialismo reduccionista, la cual consiste en explicar los fenómenos mentales, no mediante un reduccionismo fiscalista sino a partir de la idea de que los procesos mentales emergen de la actividad física y cerebral pero no se reducen completamente al cerebro. El emergentismo otorga cierta entidad a la mente que el reduccionismo niega. Desde la postura emergentista, la «conciencia» o «mente» es un producto distinto del cerebro pero que emerge y se produce a partir de este.

Fisicalismo
En la filosofía de la mente, el materialismo tomó la forma de un reduccionismo fisicalista para explicar los procesos mentales a partir de la acción del cerebro

Materialismo y ciencia.

En el ámbito científico, el materialismo es una corriente altamente difundida y aceptada en su gran mayoría debido a que la propia construcción del conocimiento científico se basa en el estudio de las leyes físicas, químicas y biológicas, las cuales suponen un materialismo de base para su desarrollo conceptual. El evolucionismo de Charles Darwin desarrolló un materialismo implícito en su teoría de la evolución por selección natural. Al no suponer ninguna causa u orden externo a la naturaleza que los procesos biológicos y evolutivos, el evolucionismo darwinista establece que es a partir del cambio en la naturaleza que se produce el resto de las transformaciones en las especies y el ser humano.

En el plano de la filosofía de la ciencia, el positivismo de Auguste Comte fue una corriente marcadamente materialista, al negar toda idea metafísica y postular a las ciencias empíricas como las únicas dignas de considerarse conocimiento. En el ámbito de la psicología, Sigmund Freud intentó sustentar sus ideas psicoanalíticas en bases físicas y biológicas. El marco filosófico sobre el cual Freud asienta su teoría de la psicología humana está fuertemente influenciado por el evolucionismo darwinista.

Materialismo y ética.

En el plano de la ética, corrientes como el pragmatismo y el utilitarismo basaron sus concepciones en ideas de carácter materialista. Por un lado, el pragmatismo se centró en el empirismo radical como forma de conocimiento. Desarrolló una ética tendiente al instrumentalismo y el funcionalismo, las cuales se establecen sobre una concepción materialista de la realidad ya que para llevar a delante el «ideal pragmático» deben atenderse a los resultados concretos de la acción, y no a su abstracción o normatividad. Por otra parte, el utilitarismo de Jeremy Bentham y John Stuart Mill priorizó el eudaimonismo, postura que propone a la felicidad como objetivo ético primordial. Para los utilitaristas, la felicidad se mide en términos del bienestar material y gira en torno a la propiedad privada como el centro de la ética utilitarista.

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Aci, E. M. (30 de septiembre de 2023). Definición de materialismo. Características, historia, tipos, teorías y corrientes materialistas. Definicion.com. https://definicion.com/materialismo/