El socialismo es una ideología política y un modelo de organización social y económica basado en la gestión pública, colectiva y común de los bienes y medios de producción. Generalmente opuesto al capitalismo, el socialismo propone un tipo de sociedad en donde la administración y distribución de los bienes y medios productivos sean a partir de la gestión colectiva o comunitaria.

A diferencia del capitalismo, que propone un formato de organización social y económica basado en el capital, el individuo y la propiedad privada como ejes centrales de la comunidad, el socialismo establece el dominio colectivo de la administración social y económica, a través del Estado. Frente al concepto de «individuo», el socialismo pondera el concepto de «comunidad» y, frente a la idea de «propiedad privada», el pensamiento socialista prioriza el de «propiedad colectiva».

Como ideología política, el socialismo se relaciona estrechamente con el comunismo, sistema social e ideológico que establece el dominio común de los bienes y medios productivos a través de una gestión estatal de las clases trabajadoras. Y también con el marxismo, teoría filosófica, política y socioeconómica basada en las ideas del pensador y economista Karl Marx que influenció poderosamente el desarrollo tanto del socialismo como del comunismo.

Existen muchas formas de socialismo (socialismo utópico, socialismo científico, socialdemocracia, etc.), las cuales se diferencian en aspectos ulteriores sobre cómo llevar adelante un modelo socialista de Estado y gobierno. Sin embargo, todas tienen en común los conceptos de «propiedad social» y «dominio colectivo» como ejes para llevar adelante un programa político y económico orientado a sortear las crisis y desigualdades de los modelos basados en la acumulación del capital y la explotación laboral, propias de los sistemas capitalistas.

Históricamente, la noción de socialismo fue forjándose a partir de múltiples factores sociales y pensadores que, desde la Revolución Francesa en adelante, comenzaron a desarrollar el concepto de socialismo de muy diversas maneras. Por ejemplo, en la obra de autores como Saint-Simon, Robert Owen o Pierre Leroux. Sin embargo, es mediante los trabajos filosóficos de Karl Marx y Friedrich Engels, a finales del siglo XIX, y a partir de la Revolución rusa (1917) que el socialismo se consolidó como ideología política y modelo de Estado, opuesto al capitalismo y reivindicador de los trabajadores y las clases bajas de la sociedad.

Si bien existen grandes similitudes entre el socialismo y el comunismo como doctrinas sociales y políticas tendientes a enfatizar la propiedad común, la economía colectivizada y una sociedad basada en la igualdad, en la actualidad existe una distinción más clara entre ambos conceptos. Mientras que el comunismo está relacionado al modelo político basado en la nacionalización y la colectivización de los bienes y medios de producción en poder del Estado, el socialismo se expresa como una doctrina o filosofía política pero no como un modelo de Estado consolidado, sino que representa una expresión más laxa o «democratizada» de los principios duros del comunismo.

Comunitarismo
El socialismo se establece como una ideología política que reivindica el valor de lo comunitario, lo colectivo y lo social como ejes centrales de la sociedad y la política

Principios y fundamentos teóricos del socialismo.

  • Igualitarismo: El socialismo, como filosofía e ideología política, se establece sobre la idea de igualdad como el principal valor para llevar adelante una organización social justa y equitativa. El concepto de igualdad de derechos, obligaciones y oportunidades está en la base de todo modelo socialista de Estado y sociedad, a partir del cual se establecen políticas estatales orientadas a garantizar la igualdad como común denominador de la población.
  • Anticapitalismo: El socialismo es una ideología política que denuncia y critica activamente las injusticias, desigualdades e irregularidades propias del sistema capitalista. El socialismo combate la explotación laboral, la distribución desigual de la riqueza, los privilegios políticos de los grandes capitales, la feroz competitividad del mercado, la falta de conciencia social y desarrollo humano propias de los sistemas capitalistas, y busca establecer un sistema social más justo e igualitario que contemple el valor humano y social como política fundamental.
  • Materialismo histórico: El materialismo histórico es la teoría marxista según la cual el principal motor de la sociedad y la historia se encuentra en el desarrollo de los bienes materiales y los medios productivos que se utilizan para elaborarlos. Según Marx, no son las ideas o teorías las que mueven la historia, sino los cambios y transformaciones a nivel material, técnico y tecnológico que determinan los cambios sociales e históricos. Marx explica que la historia se traduce en una lucha de las clases sociales en pugna por los medios productivos y el capital. Existe una dialéctica de contradicciones históricas que tiene como principal motor la lucha de clases, la cual impulsa los cambios y transformaciones a nivel social. El materialismo histórico representa la base teórica del llamado «socialismo científico» o marxismo y es el fundamento más destacado del socialismo como ideología política, social y económica.
  • Teoría del valor-trabajo: Es una teoría que establece que el valor de un producto determinado se mide a partir del esfuerzo humano contenido en su elaboración. Según esta teoría, el factor determinante del valor de un producto es el trabajo y no la propiedad o el valor de cambio. De esta manera, cuánto más tiempo y esfuerzo requiera la elaboración de un producto, más alto será su valor. Es una teoría propia del marxismo, aunque también tiene sus formulaciones en el pensamiento de autores no marxistas como Adam Smith o David Ricardo. La teoría marxista del valor representa un eje fundamental del socialismo. A partir de ella, Marx explica la forma de explotación del capitalismo, en la cual la burguesía devalúa el valor del trabajo de los obreros, disociando el valor del esfuerzo y tiempo empleado, obteniendo así una ganancia (plusvalía), la cual es producto de la explotación y el saqueo de las ganancias que corresponderían a los trabajadores. La plusvalía genera acumulación de capital en la burguesía que se enriquece mientras el proletariado se ve explotado y sin crecimiento económico, lo que genera la desigualdad social estructural del sistema capitalista.
  • Planificación centralizada de la economía: Consiste en una idea de organización de la economía independiente del libre mercado, organizada por la autogestión de los trabajadores. Propone una planificación y organización colectiva y colaborativa de las empresas y los medios de producción que contemple la vida social y las necesidades básicas de las personas.
Filósofo Karl Marx
El filósofo y economista alemán Karl Marx fue uno de los más importantes ideólogos e impulsores del socialismo

Historia del socialismo y desarrollo por etapas.

Antecedentes históricos del socialismo.

Los antecedentes históricos del socialismo se hallan en los acontecimientos y pensadores de la Revolución Francesa, quienes sentaron las bases de una filosofía social, política y económica para delinear un concepto de sociedad y Estado distinto del poder monárquico y de la nobleza aristocrática. Los diversos procesos revolucionarios que se desarrollaron durante el siglo XVIII generaron las condiciones para el surgimiento del concepto de socialismo. Autores como Henri Saint-Simon en Francia y Robert Owen en Inglaterra establecieron las bases de las primeras ideas del socialismo como ideología social y política.

El término «socialismo» fue utilizado por primera vez alrededor de 1830 para designar a los seguidores de Owen y Saint-Simon como una corriente que denunciaba las desigualdades surgidas del capitalismo de la época. El primer uso del vocablo se le atribuye al teórico francés Pierre Leroux. En su artículo «Del individualismo y el socialismo» publicado en la revista francesa Revue Enciclopédique hacia 1833, él utilizó «socialismo» y «socialistas» para referirse a la corriente más intransigente de la crítica al capitalismo. En ese texto, Leroux se muestra crítico con ambos conceptos y marca una distinción que sería clave para el desarrollo de los debates posteriores entre socialismo y capitalismo. Leroux estableció que ambas posturas son extremistas: una lleva al extremo la idea de libertad (individualismo) y la otra representa el extremo del sentido de igualdad (socialismo).

Durante la Ilustración se desarrollaron con más profundidad estas nociones y surgió el socialismo clásico, posteriormente llamado «utópico». Éste estaba vinculado aún con el significado de democracia como sistema de gobierno basado en la voluntad popular. Sin embargo, a finales del siglo XIX, el contexto de industrialización y las crecientes desigualdades del capitalismo industrial, sobre todo para las clases trabajadoras, llevarían al surgimiento del socialismo marxista. Esta interpretación ya se desligaba del concepto de democracia y se demarcaba en un contexto y marco teórico propios como una corriente filosófica y política, crítica del capitalismo, que buscó reivindicar a los trabajadores como clase social.

Revolución Francesa
Los procesos revolucionarios desatados a partir de la Revolución Francesa dieron lugar al surgimiento de las primeras manifestaciones del socialismo

Marxismo y «socialismo científico».

El marxismo como filosofía política, social y económica cambió radicalmente la forma de concebir la sociedad y la historia en el pensamiento occidental. El socialismo marxista consolidó las bases de la doctrina socialista otorgándole un marco teórico y filosófico propio y un lineamiento social definido, orientado a convertirse en la ideología y el pensamiento político de las clases trabajadoras. El marxismo buscó denunciar las desigualdades del capitalismo y llevar adelante un programa revolucionario con el fin de transformar el sistema hacia una sociedad sin clases sociales respaldado en la justicia social. En términos del filósofo y revolucionario Friedrich Engels, el marxismo le dio al socialismo una teoría unificada y una perspectiva «científica» para desarrollar su ideología. Así, se llamó «socialismo científico» al socialismo basado en las ideas del marxismo como teoría filosófica, política y económica de la sociedad y la historia.

Karl Marx y Friedrich Engels fueron los grandes ideólogos del socialismo científico. Ambos redactaron el «Manifiesto comunista» (1848), obra que se convirtió en la voz del Partido Comunista, representante de los trabajadores. El Manifiesto consiste en un programa ideológico para llevar adelante un Estado obrero, gobernado por el proletariado, el cual establecería una sociedad igualitaria donde se eliminaría definitivamente la lucha de clases. En esta obra, Marx y Engels explican el estado de desigualdad social en el que se desarrolla el capitalismo como sistema que divide a las clases sociales entre oprimidos y opresores, donde los opresores son las clases burguesas, dueñas del capital y los medios de producción, y los oprimidos son las clases trabajadoras que deben vender su fuerza de trabajo para subsistir. Los autores explican que la riqueza de la burguesía se debe a la plusvalía que extrae de la explotación de los trabajadores, generando una acumulación de capitales que acrecienta cada vez más la brecha entre las clases sociales.

Marx opina que la relación entre opresores y oprimidos se expresa a partir de la lucha de clases, de esta manera es cómo se produce el devenir de la historia. La contradicción entre las clases sociales en pugna por los medios de producción es lo que impulsa los cambios y las transformaciones históricas en la sociedad. No obstante, según Marx, con la revolución de los trabajadores se llevaría a una dictadura del proletariado que establecería de forma definitiva la igualdad entre toda la gente, superando el estado de lucha de clases y la desigualdad social a partir de un sistema socialista establecido desde el Estado como agente regulador de la igualdad social.

Manifiesto Comunista
El Manifiesto Comunista fue la obra más representativa del pensamiento socialista

Revolución rusa.

Hacia 1917 estalla la revolución bolchevique, mejor conocida con el nombre de Revolución rusa. La lideró Vladimir Lenin, quien se apropió del término socialismo para referirse a una etapa intermedia entre la transición del capitalismo al comunismo. Lenin llevó adelante los ideales del marxismo y el socialismo, estableciendo uno de los hitos más importantes para la historia del socialismo y el comunismo. A partir de los ideales marxistas y junto a un contexto de crisis económica y social de la Rusia zarista, cuyo modelo feudal aristocrático generó las condiciones necesarias para el estallido de una gran revolución, se desató la revuelta de todo el pueblo ruso, que tuvo como protagonistas a los trabajadores y los campesinos. El leninismo llevó adelante la revuelta contra el zar y su derrocamiento devino en una dictadura del proletariado, en la cual se estableció el modelo socialista como política de Estado. Entre las medidas más relevantes del nuevo Estado de la Rusia soviética se destaca la reforma agraria que devolvía las tierras expropiadas del zar a los campesinos y trabajadores. Surge así el primer Estado socialista (marxista-leninista) que luego se convertiría en la URSS (Unión Rusa Socialista Soviética).

Unión Soviética
La Unión Soviética se conformó como el primer Estado socialista de la historia

Siglo XX: Socialismo vs capitalismo.

Durante el siglo XX, la URSS se convertiría en la principal representante del socialismo y el comunismo en todo el mundo. Al mismo tiempo, en muchas partes del globo y durante todo el siglo XX se desarrollarían múltiples procesos revolucionarios en los que el socialismo fue un eje central.

En primer lugar, el siglo XX estuvo marcado por la lucha entre dos modelos de sociedad y Estado: el socialismo versus el capitalismo. Luego del final de la Segunda Guerra Mundial (1945), el mundo quedó dividido en dos grandes potencias: Estados Unidos, representante del bloque capitalista y la URSS, representante del comunismo y el bloque socialista. Ambas potencias entrarían en un conflicto internacional conocido como Guerra Fría, una carrera armamentista, tecnológica, política y cultural que tuvo a la oposición comunismo vs capitalismo como los dos modelos de Estado y sociedad que se dirimían el dominio del mundo.

Esta oposición se reprodujo así en muchos países. En China, el maoísmo representó la transposición del marxismo-leninismo al contexto de la Revolución Comunista China (1949), llevada adelante por Mao Zedong, líder del partido comunista chino y fundador de la República Popular de China. Más tarde, en 1973, las reformas de Deng Xiaoping modificaron sustancialmente el comunismo clásico de la China maoísta e insertaron al país en una economía de mercado capitalista, desarrollando el concepto de un socialismo de mercado.

Por otro lado, en la isla de Cuba, entre los años 1953 y 1958 se producía la Revolución Cubana, de la mano de los líderes guerrilleros Fidel Castro y Ernesto Che Guevara. Ellos derrocaron la dictadura militar de Fulgencio Batista y establecieron un gobierno socialista y revolucionario en la isla.

En Alemania, durante el año 1961 se erigió el Muro de Berlín, gran pared de concreto que dividía, por un lado, a la República Democrática de Alemania (Bloque del Este), la cual representaba un modelo socialista del Estado alemán y, por el otro, la República Federal de Alemania (Bloque del Oeste), que representaba el modelo capitalista. El Muro de Berlín fue la representación más característica de la Guerra Fría, dividiendo un país a la mitad debido a la lucha entre los bloques capitalista y socialista.

Revolución Cubana
La Revolución Cubana significó un hito importante en la historia del socialismo en Latinoamérica y el mundo

Caída de la Unión Soviética y el bloque socialista.

En el año 1991, la Unión Soviética cayó económica, política y territorialmente debido, en parte, a las políticas implementadas por Mijaíl Gorbachov, entonces presidente de la Unión Soviética. La reformas políticas y económicas de Gorbachov, conocidas bajo el nombre de «perestroika», consistían en el traspaso brusco de una economía planificada en base al modelo socialista a una economía de capitalismo de Estado, similar a la implementada por China. Frente a este rápido intento de transformación económica del modelo socialista, los sectores más conservadores del Partido Comunista se opusieron a la perestroika de Gorbachov. El resultado de estas medidas se tradujo en una profunda crisis económica, provocando la desorganización y disolución del complejo industrial y agrícola de la URSS. Esto generó que el país se paralizara, la inflación se disparara y creciera la desocupación, la pobreza y, en consecuencia, el conflicto social generalizado. Finalmente, la disolución de la Unión Soviética como el Estado comunista más grande e importante del mundo significó el acontecimiento que puso fin a la Guerra Fría.

Caída de la Unión Soviética
La caída de la Unión Soviética significó una gran crisis para el socialismo a finales del siglo XX

Tipos y variantes del socialismo.

  • Socialismo utópico: Se llama «socialismo utópico» o «socialismo premarxista» a la corriente socialista desarrollada durante el siglo XIX que abarca a aquellos pensadores del socialismo anteriores al marxismo. Entre los exponentes más destacados del socialismo utópico se encuentran Henri Saint-Simon en Francia y Robert Owen en Gran Bretaña. Las principales diferencias con el socialismo marxista radican en que el socialismo utópico no se basa en la idea de lucha de clases y en la revolución como motores de la historia y la sociedad. En cambio, los socialistas utópicos creían que todas las clases sociales podían adoptar un modelo socialista sin recurrir a medios revolucionarios para establecerlo.
  • Socialismo científico: Friedrich Engels llamó «socialismo científico» al marxismo, con el fin de diferenciarlo del socialismo utópico. Se basó en la idea de que, con el materialismo histórico de la corriente marxista, el socialismo había alcanzado un nivel de rigurosidad científica que abalaba las ideas socialistas de forma realista y con un marco teórico consolidado. El socialismo científico o marxismo se convirtió en la teoría política del socialismo de Estado y representó la base filosófica y teórica para el desarrollo del socialismo y el comunismo como modelos de gobierno y sociedad.
  • Socialismo de Estado: El socialismo de Estado es una teoría política que aplica las ideas del socialismo en base al concepto de Estado como agente central de la política y la economía de una sociedad. Es un modelo estatal amparado en el establecimiento de la igualdad en la gestión de los bienes, riquezas y medios de producción de la sociedad, mediante el control del Estado. Generalmente atribuido al marxismo, este tipo de socialismo fue aplicado en diversas regiones y etapas de la historia como modelo transitorio hacia el comunismo o como modelo de Estado y sociedad permanente.
Revolución
El socialismo marxista enfatizó en el concepto de revolución como una de las características principales de un socialismo llevado a la práctica
  • Socialdemocracia: La socialdemocracia es una ideología y teoría política que busca conjugar la democracia con las ideas y valores del socialismo. Consiste en la búsqueda de la aplicación de políticas socialistas dentro del marco de la democracia como sistema político, en el contexto de una economía capitalista. Aspira a establecer un régimen político basado en el modelo de la democracia representativa, intentando aplicar medidas propias del socialismo como la redistribución de los ingresos, la regulación de la economía con fines al bienestar social y general de la población, y el desarrollo de un Estado de bienestar. Los objetivos de la socialdemocracia apuntan a regular las condiciones del capitalismo para llevar adelante una política de Estado basada en principios básicos del socialismo como la igualdad, la redistribución de la riqueza, la generación de oportunidades y la defensa de los sectores más vulnerados de la sociedad. Entre las políticas más destacadas a las que se orienta la socialdemocracia se encuentran el compromiso con el sindicalismo, las cooperativas y la conformación de sindicatos de trabajadores, el desarrollo y la defensa de los derechos laborales, la gestión de salud pública, educación pública, políticas de vivienda y servicios públicos, el fomento de la diversidad cultural y el multiculturalismo, entre otras.
  • Socialismo del siglo XXI: El socialismo del siglo XXI es un concepto surgido del ámbito de la sociología. Lo formuló por primera vez el sociólogo alemán Heinz Dieterich Steffan, quién utilizó esta expresión para referirse a lo que él llama «la cuarta fase del desarrollo del movimiento socialista en el mundo». Según Steffan, en esta etapa se superan los intentos fallidos de estatización del socialismo, propios del siglo XX. Se avanza, pues, a una instancia de desarrollo a partir de una economía mixta, bajo el modelo de planificación democrática y el respeto del concepto de valor-trabajo, estableciendo límites al abuso del valor-propiedad, típico de los modelos capitalistas. La idea de socialismo del siglo XXI se utilizó para analizar las manifestaciones del socialismo en América Latina, donde gobiernos como el de Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela, Rafael Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia y Raúl Castro en Cuba, se consideraron representantes del socialismo del siglo XXI.

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Aci, E. M. (10 de enero de 2024). Definición de socialismo. Fundamentos teóricos, historia, desarrollo, tipos y variantes. Definicion.com. https://definicion.com/socialismo/