Benevolencia es la cualidad gracias a la que tenemos simpatía hacia otras personas, o que practicamos la generosidad y la compasión con ellos.

Gracias a esta actitud, podemos actuar con solidaridad hacia nuestros semejantes, y tener consideración.

La palabra se vincula con la idea de bondad, amabilidad y espíritu de servicio hacia quienes nos rodean. Proviene del latín benevolens, es decir, aquel con buena voluntad.

Características.

Veamos a continuación algunas características de cómo se puede concebir la benevolencia.

Un rasgo de esta cualidad es el desinterés: esto alude a la relación sin intenciones de obtener beneficios que podemos entablar con otra persona. Quien es benévolo trata a sus pares como iguales y procura hacer el bien hacia otros no porque esto puede traer efectos positivos sobre la otra persona, sino porque es lo correcto.

También, encontramos aquí la generosidad. De forma similar al desinterés, esta actitud nos lleva a tener actitudes de apoyo y cuidado por los demás sin esperar nada a cambio.

Compañerismo
La beenvolencia nos ayuda a poder generar empatía con los demás y a ser compañeros.

Quien es generoso, puede tener sensibilidad por lo que le pasa a los demás a su alrededor, y ser una persona que, con responsabilidad y afecto, escucha aquello que otros tienen para decir. Las necesidades ajenas pueden ser entendidas, ya que la persona puede escuchar con empatía y salirse de sí mismo.

Otro rasgo es el altruismo. Muy vinculado con la idea de desinterés, el altruismo implica la búsqueda del bienestar y la paz de los demás sin reparar en beneficios para nosotros mismos. Es una forma de ayuda desinteresada, motivada por el compañerismo y la cooperación con las necesidades del otro a través de actos de servicio.

A través de estos tres rasgos, entre tantos otros, podemos entender la benevolencia como aquella actitud que nos orienta a actuar haciendo el bien.

Su relación con otras virtudes.

La benevolencia, de forma similar a la caridad, nos permite practicar el bien con los otros a través del amor al prójimo y como acto de bondad. Sin embargo, la segunda virtud está relacionada específicamente con asistir a quienes menos tienen, es decir, desde la gentileza de la ayuda y la filantropía por otros con menos recursos.

Generosidad
La generosidad es una característica de la benevolencia: nos ayuda a actuar desinteresadamente por otros.

Por este motivo, es una virtud que ha sido históricamente utilizada desde el discurso religioso para hablar de sus fieles y cómo debían comportarse. En este sentido, la caridad entendida como muestra de amor al prójimo, habla de la capacidad de entender las necesidades y carencias ajenas, ya que todos somos iguales.

En segundo lugar, el ser benevolente puede compararse con la empatía, es decir, la capacidad de ponernos en el lugar del otro para entenderlo.

Esta forma de sensibilidad hacia los demás se puede entender como una forma de comprensión que requiere paciencia, compromiso con la escucha y tener el oído atento a qué nos dice la persona que nos habla.

Cuando actuamos de esta manera, podemos ser el aliento que alguien necesita en un momento de dificultades, y la benevolencia se caracteriza por poder ser un refugio, también, para los demás.

En la sociedad.

La benevolencia puede ser entendida más allá del vínculo que tengamos directamente con nuestros pares, familia y afectos. Es una actitud que puede trasladarse a un plano más bien comunitario, donde todo el cuerpo social al que pertenecemos también queda incluido.

Así, esta identificación con un grupo nos permite experimentar la sensación de pertenencia, de que convivimos con nuestros pares y que todo lo que nos afecte a nosotros también puede impactar en los demás.

De igual modo, aquello que contribuye a que a nosotros nos vaya bien también impacta positivamente en nuestro alrededor.Aquí es donde es posible desarrollar sentimientos de colectividad, de cohesión social, de ser parte de algo más grande que nosotros mismos y de poder sentirnos cómodos y bien recibidos.

benevolencia social
Ser benevolente puede extenderse, también, a nuestro vínculo con nuestra comunidad y vecinos.

Gracias a nuestro aporte a nuestra comunidad, podemos participar activamente para ser instrumentos de cambio y poder realizar acciones que sean beneficiosas para todos. Esto nos ayuda a tener mayor conciencia sobre el entorno en el que habitamos, y a comprender las problemáticas que allí suceden.

Obstáculos.

Algunos obstáculos e inconvenientes para poder ser benevolentes tienen que ver con, en primer lugar, la imposibilidad de darle importancia a los sentimientos y emociones de los demás.

Cuando no logramos ponernos en su lugar, y comprender sus dificultades, no es posible que actuemos con generosidad y afectuosidad

Es importante comprender que no todos podemos reaccionar de igual manera a una situación, y que no a todos nos ocupan o preocupan las mismas cosas. Aprender qué es lo que le sucede a alguien en un momento dado, para acompañar, sin juzgar, puede ayudarnos a ser más amables.

Esto puede complementarse con una escucha activa, sincera, de los demás. No debemos escuchar desde nuestro prejuicio o en función de nuestras propias concepciones sobre una temática. Si logramos abrirnos a aquello que le sucede a las personas a nuestro alrededor, podemos aprender también de sus formas de ver el mundo.

Beneficios.

escucha
La benevolencia nos puede ayudar a conectar con los demás, a ser una compañía para quienes sufren y a escucharlos.

Finalmente, algunos aspectos positivos de la benevolencia tienen que ver con las mejoras en nuestra comunicación, tanto al momento de entablar vínculos con otras personas como si deseamos expresarnos. 

Podemos aprender, también, a ayudar a otros con sus propias necesidades y deseos, ya que tenemos nuestra atención puesta en aquello que le ocurre. En este sentido, no es necesario únicamente apelar al lenguaje verbal, o a esperar que nos manifiesten expresamente lo que les sucede. Podemos aprender a leer las señales de su lenguaje no verbal, a acompañar y a esperar al mejor momento para asistir.

Nos ayuda, también, a poder conectar con otras personas desde un lugar más amable y cuidadoso, ya que actuamos desde nuestro respeto hacia ellos y desde un lugar desinteresado.

Citar este artículo

Fernández, A. M. (30 de septiembre de 2023). Definición de benevolencia. Rasgos, ejemplos y obstáculos. Definicion.com. https://definicion.com/benevolencia/