Un texto literario es una producción artística basada en la palabra, ya sea escrita u oral. Se trata de un conjunto de enunciados cuya función es estética y expresiva, por lo cual incluye recursos estilísticos y cuenta con una estructura formal determinada. De acuerdo a su contenido, estilo y estructura, es posible clasificar a estas obras artísticas en cuatro tipos de géneros literarios: narrativo, poético, dramático y ensayo.

Los textos literarios tienen un carácter subjetivo, la voz y el punto de vista del autor o autora está fuertemente presente. Más allá del contenido, en estos trabajos predomina el sentido estético del lenguaje, la belleza, el ritmo, la capacidad de reflejar imágenes, de transmitir sentimientos y de recrear mundos de ficción o fantasía a través de las palabras.

Ficción y fantasía
Los textos literarios tienen la capacidad de reflejar imágenes, de transmitir sentimientos y de recrear mundos de ficción o fantasía a través las palabras.

Características de un texto literario.

A continuación mencionamos los principales rasgos que caracterizan a un texto literario:

  • Intención poética: La finalidad es artística, estética, no práctica.
  • Estilo libre: El autor o autora de la obra tiene la libertad de crear a piacere, con su estilo propio.
  • Utilización de figuras de estilo: Para cumplir el objetivo de acercar una experiencia estética al lector, el texto literario se vale de metáforas, comparaciones, metonimias y otras figuras retóricas para lograr mayor expresividad, belleza, vivacidad y riqueza del lenguaje.
  • Recursos discursivos: Para desarrollar el texto se utilizan recursos como la descripción, el diálogo, la narración, la argumentación o la exposición.
  • Subjetividad: Los textos literarios suelen elaborarse desde un punto de vista original que no necesariamente tiene que ver con una realidad objetiva sino con una visión particular del autor o autora.
  • Lenguaje: Las palabras son elegidas con cuidado y las estructuras gramaticales utilizadas tampoco son al azar.
  • Entretenimiento: Las obras literarias suelen leerse por mero placer, y no con un fin utilitarista.
  • Ficción: No suelen basarse en la realidad, aunque podría suceder pero, aún así, el estilo y estructura difieren mucho de los textos no literarios, cuyo fin principal es transmitir información.
  • Verosimilitud: Aunque el texto no esté basado en hechos reales, debe ser creíble. Esto tiene que ver con el pacto de lectura que se establece entre lectores y escritores. Se trata de un acuerdo tácito en el que el lector –aunque es consciente de que se trata de una obra de ficción– se compromete a leer e interesarse por el texto como si fuera verdadero. Por su parte, el autor o autora tiene la responsabilidad de garantizar la credibilidad y verosimilitud de la obra, teniendo en cuenta ciertos elementos al momento de escribirla (la voz narrativa, el género, la acción, el espacio y el tiempo).
  • Eternidad: A diferencia de textos informativos, por ejemplo, los textos literarios perduran en el tiempo. Pasan los años y hasta los siglos, y las obras son preservadas y transmitidas de generación en generación.
Los textos literarios perduran en el tiempo.
Los textos literarios perduran en el tiempo, son preservados y transmitidos de generación en generación.

Tipos de textos literarios.

La clasificación de los textos literarios tiene que ver con el género al que pertenezcan, de acuerdo a su contenido y estructura. Existen cuatro géneros literarios:

  1. Narrativa: En esta categoría encontramos novelas, cuentos o microcuentos, crónicas y otros tipos de relato en prosa. Pueden ser ficticios, fantásticos o realistas. Incluyen personajes, tramas y descripciones, todo guiado por un narrador, quien cuenta la historia de modo original y verosímil.
  2. Poesía: Es la literatura escrita en verso, que apela a los sentimientos. Esta composición literaria antiguamente tenía una estructura rígida, con estrofas, ritmos, rimas y versos contabilizados por sílabas. Actualmente, la forma habitual es libre, por lo que, más a allá de su estructura, lo que más caracteriza a la poesía es su cualidad de expresión viva a través del lenguaje. Este último suele ser figurado, incluyendo diversos recursos de estilo. Por lo general, la poesía no cuenta con personajes definidos ni trama específica (aunque podría suceder).
  3. Dramaturgia: Obras literarias escritas para ser representados en el teatro, el cine o la televisión. No existe la figura del narrador. Están muy destacados los personajes, escenas y escenarios en los que tiene lugar la trama. 
  4. Ensayo: Este tipo de texto incluye una reflexión y análisis sobre un tema determinado. Tiene un abordaje argumentativo, se exponen las ideas de modo ordenado con el fin de reflexionar y argumentar la postura del autor o autora.
La poesía apela a los sentimientos.
La poesía es el texto literario escrito en verso, con lenguaje figurado; una expresión viva que apela a los sentimientos.

Texto literario y texto no literario.

Los textos literarios corresponden a los géneros mencionados más arriba. Como vimos, en ellos predomina el punto de vista del autor o autora, la expresión artística, la transmisión de sentimientos y la función estética del lenguaje. En cambio, los textos no literarios tienen una finalidad más objetiva, como transmitir información, impartir conocimientos, redactar documentos, detallar instrucciones, entre tantas otras cuestiones de utilidad práctica. En estos últimos no importa tanto la forma, sino el contenido del mensaje.

Los textos literarios a lo largo de la historia.

Leyendas, cantares, odas, mitos, rituales, relatos de hazañas, narraciones épicas y dramáticas se han transmitido de generación en generación desde tiempos inmemoriales, tanto de modo escrito como oralmente.

Se cree que el primer análisis literario de la historia tuvo lugar en la antigua Grecia –considerada la cuna literaria de occidente– con la obra «Poética», escrita por Aristóteles en el siglo IV a.C. En ella, el filósofo griego se propone reflexionar sobre el arte poético y realiza una descripción de la tragedia y la epopeya. Por ese entonces, los géneros literarios eran el dramático, el épico y el lírico.

  • Género épico: Narraciones que describían grandes hazañas y acontecimientos legendarios, generalmente centrados en la figura del héroe. En términos de Aristóteles, este género se definía como “la palabra narrada”.
  • Género dramático: Tragedias y comedias escritas para ser representadas teatralmente. En aquella época, la tragedia era central para la vida ciudadana, una herramienta muy importante para el desarrollo emocional de la población griega y para la transmisión de valores cívicos, políticos y morales. Aristóteles describe este género como “la palabra representada”.
  • Género lírico: Este género literario hace referencia a los textos –generalmente poemas– que se enfocaban en la transmisión de emociones, sentimientos y formas de pensar totalmente subjetivas. Las obras solían expresarse en primera persona y en forma cantada, acompañadas de un instrumento musical llamado lira. Aristóteles se refería a este género como “la palabra cantada”.

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Lehrer, L. (17 de diciembre de 2021). Definición de texto literario. Sus características, tipología e historia. Definicion.com. https://definicion.com/texto-literario/