Pluralismo es el nombre con el que se conoce a la aceptación y consiguiente respeto por la idea de que existe una variada y diversa cantidad de posturas, ideologías y puntos de vista. Este sistema de pensamiento puede aplicarse a diferentes áreas de la vida social.

La palabra proviene del vocablo plural, cuyo origen está en el latín plurālis, es decir, aquello mediante lo cual se puede nombrar dos o más personas o elementos.

Origen y evolución del término.

El origen del término puede rastrearse tanto en la filosofía como en estudios vinculados con la ética. En ambos casos, la construcción del término aboga por ciertos elementos en común: la tolerancia por la diversidad, la búsqueda de inclusión de, por ejemplo, distintas perspectivas, o una búsqueda de promover un aumento de participación ciudadana.

Inclusión
El pluralismo ayuda a que distintas perspectivas y puntos de vista sean válidos.

En filosofía, por ejemplo, es un concepto que se contrapone al de monismo (del latín mono-, es decir, uno). Algunos de los autores que representaron esta forma de percibir la realidad fueron Empédocles o Anaxágoras, quienes afirmaban que la realidad no tenía como origen un único inicio, sino diferentes, e irreductibles unos de otros.

Posteriormente, es Gottfried Leibniz (1646-1716), filósofo alemán, quien continúa su pensamiento en esta línea. Propone que son las diferentes unidades que existen, de forma individual, las que, unidas como un todo, le dan forma a la realidad.

Posteriormente, el concepto sería usado en cuestiones vinculadas con la igualdad, la libertad de expresión o la libertad religiosa, la equidad y el respeto por los derechos humanos de todas las personas.

Principios esenciales.

Veamos a continuación cuáles son algunos de los lineamientos principales del pluralismo en sus diversas facetas.

En primer lugar, encontramos el respeto por la diferencia y la diversidad. Estos dos rasgos se vinculan con el reconocimiento y respeto de las demás personas, sin que medie entre ambas la discriminación, o una falta de reconocimiento por su identidad en función de múltiples factores (raza, religión, entre otras).

Esto puede posibilitarse mediante la información respecto de qué ocurre con otros grupos sociales, aparte de aquel al que pertenecemos. Esta información, que puede ser desde la sociología, la antropología, desde la historia multicultural de esos grupos sociales o, incluso, desde el acercamiento a su expresión cultural y artística, pueden ayudarnos a abrir nuestra perspectiva sobre otras realidades.

Discriminación
La información evita que discriminemos otras realidades o sociedades y que las excluyamos del grupo social.

Otro eje sobre el pluralismo es la promoción de la inclusión y la equidad. El conocimiento sobre la diversidad cultural, sobre derechos de otras comunidades (por ejemplo, de las comunidades indígenas o de la población LGBT+) o sobre el diálogo intercultural debe poder ponerse en práctica.

Para esto, es fundamental la promoción de políticas de integración, que aboguen por los derechos de las minorías, que promocionen la libertad individual y que procuren que se sostenga el pluralismo cultural.

De este modo, la información debe poder ponerse en práctica y debe circular en el grupo social mediante la promoción del respeto de los valores, las identidades, las costumbres y otros elementos que constituyen y diferencian a cada grupo social.

Tipos.

Algunos tipos de pluralismo son los siguientes:

  • Pluralismo cultural: este aboga por una convivencia armoniosa y pacífica en sociedades en las que coexisten grupos con diferencias culturales, lingüísticas, sociales, y otras.
  • Pluralismo religioso: procura el respeto por las distintas religiones, aceptando la libertad de culto y la libertad individual de elegir una religión, si así una persona lo desea.
  • Pluralismo político: permite reconocer que la base de la vida en sociedad tiene como elemento innegable la diversidad ideológica, la diferencia de pensamientos y, por ende, la libertad de expresión.

Una última forma de esta aceptación de la diversidad es el pluralismo en los medios de comunicación. Esto apunta a poder promover espacios de radio, visuales y audiovisuales donde se respete la diferencia de opiniones, se promueva la posibilidad de visibilización de distintas posturas y que no haya una única forma de narrar la realidad.

Medios de comunicación
Los medios de comunicación son un canal esencial para el ejercicio de la libertad de expresión.

Pluralismo y sociedad.

El pluralismo, como una manera de promover la coexistencia tolerante en la sociedad, tiene diferentes formas de manifestarse. Por ejemplo, en su vínculo con la democracia, permite la participación de los distintos grupos sociales en la vida social de los ciudadanos.

Esto implica atención sobre derechos humanos, por una parte: permite reconocer la dignidad y el derecho de todas las personas a una identidad, a una pertenencia a un grupo, y al respeto por sus valores y tradiciones.

Este respeto puede ocurrir a través del reconocimiento de la etnicidad, es decir, las prácticas de cada grupo en relación con sus prácticas culturales, sin discursos que las excluyan o desprecien.

También, permite promover, desde una perspectiva alejada del etnocentrismo, los distintos movimientos sociales y sus derechos, a través de políticas que contemplen su singularidad.

Por otra parte, y en relación con el derecho a la identidad, puede vincularse con la promoción de prácticas culturales y artísticas específicas. Esto implica poder reconocer el arte, la música y la literatura de cada comunidad.

Finalmente, y en su vínculo con la globalización, el pluralismo puede contribuir con reconocer el multiculturalismo que atraviesa nuestras sociedades. Esto es resultado de fenómenos como la migración, o qué acontece con los refugiados en diferentes países, por ejemplo, en relación con los motivos por los que diferentes grupos humanos deciden iniciar una nueva vida en otros territorios.

En la práctica.

Educación e infancias
Para poder fomentar la inclusión y la equidad, es importante que se enseñe sobre estos valores desde la infancia.

Además de aproximarnos a distintas cosmovisiones del mundo a través de la información y la propagación de este conocimiento, puede aplicarse la perspectiva pluralista en diferentes ámbitos de la vida social.

Un ejemplo es el pluralismo desde la educación: esto permite que quienes están insertos en instituciones educativas, desde sus inicios, puedan conocer sobre otras realidades, para enriquecerse culturalmente y respetar a los demás.

Otro ejemplo es en la vida laboral: la diversidad en el lugar de trabajo permite reconocer que es posible incluir a minorías en estos espacios, para incorporarlos al sistema económico y permitirles gozar de una vida y un trabajo digno.

Esto puede incluir los derechos de las personas con discapacidad, por ejemplo, al promover espacios que les posibiliten contar con condiciones dignas y adecuadas a la situación de cada uno. Otro de los factores históricamente destacados en este espacio es el respeto tanto de la diversidad de género.

Muchas empresas y ámbitos laborales promueven cupos para identidades disidentes, lo que contribuye a poder contar, en la nómina, con un mínimo de población trans, por ejemplo, y promover su inserción sociolaboral.

Citar este artículo

Fernández, A. M. (26 de junio de 2023). Definición de pluralismo. Historia, rasgos y ejemplo. Definicion.com. https://definicion.com/pluralismo/