El poder público se refiere, en singular, a cada uno de los poderes del Estado en una República. Es un poder que surge con la necesidad de la humanidad de poder convivir entre pares, y que esto suceda de alguna forma en un entorno pacífico y ordenado.

Por esto, el Estado toma el rol de ejercer una autoridad mediada por el consenso democrático, que se impone para suplantar a la ley del más fuerte y regula las relaciones sociales e institucionales desde un marco de leyes.

Etimológicamente, la expresión poder público debe separarse en las dos palabras que la componen para poder ser analizada.

Por un lado, poder viene del latín vulgar posere, que a su vez viene de posse, potis, que es amo, dueño, esposo. Por su parte, público es un derivado del latín publicus, que lleva en sí misma dos palabras. Pubicus, que se relaciona con los adolescentes; y poplicus, que es relativo al pueblo.

Importancia del poder público.

De un modo abstracto, podemos comprender al poder como la capacidad de mandar y de recibir obediencia, y lo público lo entendemos como la actividad que viene del Estado. En este sentido, el poder público es la facultad del Estado para obligar a las personas a hacer ciertos actos determinados.

Poder público, votación, democracia.
El poder público es ejercido por los tres poderes que componen a un sistema democrático.

Por esto, el poder público es importante para hacer funcionar los grupos sociales que conviven en un espacio físico, para ordenar y establecer normas que garanticen esa convivencia. Esto se puede ser leído como un ejercicio concreto del poder.

En todas las sociedades hay grupos conformados que, de un modo u otro, generan un centro de poder irradiando su accionar en diversos sentidos, como la religión, la economía, la cultura o la moda, entre otras aristas.

Así, la sociedad puede ser entendida como una constelación de poderes, que están concentrados en una unidad organizativa, dedicada a permitir que las diversas grupalidades de la sociedad se desenvuelvan armónicamente con un poder político integrado.

El poder público entonces surge desde la necesidad de permitir que la convivencia entre seres humanos se desarrolle con seguridad. Por esto, sin orden y autoridad, se ven disueltas las posibilidades de lograr esa convivencia.

Separación de poderes.

La expresión poder público suele ser utilizada en plural, como poderes públicos, para referir al conjunto de organismos e instituciones estatales. Son instituciones que se encuentran agrupadas en torno a tres poderes distintos, que son el legislativo, el ejecutivo y el judicial.

Poder judicial, justicia.
El poder judicial es uno de los tres poderes públicos.

Este modelo de Estado se desprende de varios teóricos de la Ilustración, que la elaboraron de distintos modos, a partir de las bases sentadas por Aristóteles en su obra Política.

Según los planteos de estos teóricos, la función del Estado es proteger a cada individuo de otros individuos. Para esto, el individuo debe sacrificar una libertad plena a cambio de estar seguro de que no se afecten sus derechos humanos básicos, que son la vida, la integridad, la libertad y la propiedad.

Así es que los individuos legitiman al poder público y a las instituciones que lo componen. Es importante decir que esto protege al individuo de otros, pero no del mismo Estado, que a veces puede ser opresor usando las facultades que el propio colectivo le otorgó en primer lugar.

Poder público, poder ejecutivo, presidente.
La figura presidencial suele ser la autoridad máxima del poder ejecutivo.

Con todo esto, y en un contexto de monarquías absolutas, nacieron las Repúblicas modernas, que condensaron las necesidades del poder público en tres poderes, cada uno con una finalidad diferente:

  • Poder legislativo: se consideró necesario para aprobar normas que tengan rango de leyes, además de tener la facultad de elaborarlas y modificarlas, en función de la opinión pública. En general, este poder está a cargo de un cuerpo deliberativo, que puede ser un Congreso, un Parlamento o una Asamblea de representantes.
  • Poder ejecutivo: se dedica al dictado y cumplimiento de las leyes, aprobadas por el gobierno o por el mismo jefe de Estado. Es la rama gubernamental que se responsabiliza de la gestión cotidiana del Estado. Si el poder legislativo redacta las leyes, el poder ejecutivo las interpreta y las normaliza. El presidente, u otra figura que condense al jefe de gobierno, es la figura de mayor visibilidad y peso del poder ejecutivo, que además se suele comprender en muchos lugares como el gobierno en sí mismo.
  • Poder judicial: es el poder que se encarga de la administración de la justicia en una sociedad, aplicando las normas correspondientes al ámbito jurídico para resolver situaciones conflictivas. Este poder se compone de los órganos judiciales o jurisdiccionales, que son los juzgados y tribunales. Se supone que estos organismos son imparciales y autónomos, aunque en los hechos muchas veces esto no es así.

Para evitar que alguno de los poderes se vuelva supremo y para inducir la cooperación entre ellos, los sistemas gubernamentales que se rigen por la separación de poderes son creados típicamente con sistemas destinados a que cada una de las ramas tenga la potestad de limitar a las otras.

Poder público y monopolio de la violencia.

Según Max Weber, el Estado lleva el monopolio de la violencia legítima. Es por esto que lo que mandan los poderes estatales se deben cumplir obligatoriamente.

El poder público obliga a todos los individuos que viven en determinado territorio a cumplir con todo lo que manda y dispone. Sin embargo, esto podría no funcionar si no hubiera ningún organismo destinado a garantizar ese cumplimiento.

Policía, represión, poder público.
La policía se encarga de reprimir todo acto en contra de los designios del poder público.

Entonces, en lo que compete a la práctica de este cumplimiento, podemos decir que los encargados de ejercer esa presión son los cuerpos y las fuerzas de seguridad del Estado.

Si bien cada territorio particular puede nombrarlo de diversas maneras, en general y a grandes rasgos la composición de estas fuerzas suele estar dividida en dos: la fuerza policial y las fuerzas militares.

La diferencia entre estas dos instituciones es que la primera se dedica a las fronteras hacia adentro, y el otro se dedica a las fronteras hacia afuera.

En este sentido, son las fuerzas policiales las encargadas de obligar a cumplir lo que mandan los organismos del poder público.

Citar este artículo

Krause, G. (10 de enero de 2023). Definición de poder público. Importancia, separación de poderes, fuerzas de seguridad. Definicion.com. https://definicion.com/poder-publico/