Se entiende por inversión a un tipo de actividad que se realiza con el propósito de resguardar ciertos recursos para disfrutar o recibir sus beneficios luego de un periodo de tiempo.

Es una palabra propia del campo financiero y la economía. Sencillamente, se habla de inversión cuando una persona acepta postergar los beneficios que podría recibir de modo inmediato de un bien o un recurso concreto por la seguridad de que, a mediano o largo plazo, recibirá aún más ganancias.

Que esto ocurra en el futuro inmediato o mediato es cuestión de probabilidades. Por lo que, cuando hablamos de inversión, también hablamos de riesgos. O, expresado de otro modo, invertir es asumir un riesgo de ganar el doble de lo que se invirtió o, caso contrario, de perder o solo quedarse con lo que en un primer momento se volcó.

Entonces, podemos decir que inversión refiere al dinero que una persona deja a disposición de un tercero para que este incremente su valor con las ganancias que reciba. Sin embargo, el concepto de inversión también se emplea para designar otros aspectos que no necesariamente se manifiestan en una cantidad limitada de dinero. Nos referimos, por ejemplo, al tiempo y a la dedicación.

inversión ahorro
La inversión y el ahorro no son sinónimos, se diferencian por el destino del dinero.

Invertir tiempo y dedicación, asimismo, es depositar en un tercero o en algo externo una confianza y una seguridad en que, en el corto, mediano o largo plazo aquello que se invirtió dará sus frutos.

Ejemplo de esto es la expresión “invertir en educación”. La misma alude a dos cuestiones fundamentales: por un lado, a depositar dinero en el sector para que este brinde un servicio de calidad y así educar con franqueza a las nuevas generaciones. Y, por otro, invertir en educación refiere a que un sujeto decide dedicar su tiempo solamente a la tarea de nutrirse intelectual y académicamente, dejando de lado ciertos placeres que podrían hacerle perder horas de estudio y perfeccionamiento. Esto con miras, obviamente, a recibir los beneficios de su tiempo dedicado en un mejor puesto laboral.

Tipos de inversión.

Como bien mencionamos, inversión puede referir literalmente al destino que se le da al recurso económico, como al tiempo y dedicación que emplea en algo que, a la larga o a la corta, traerá ciertos beneficios. Asimismo, es bueno considerar que existen diferentes clases de inversiones, veremos algunas a continuación.

Inversión individual.

La inversión individual es aquella que hace un solo sujeto en relación directa con su propio recurso. Es decir, se trate de dinero o de tiempo, es el mismo ser humano quien decide cómo invertirlo y en qué.

Lo relevante a destacar en este punto es que la decisión sobre cómo invertir es individual, por lo que las consecuencias de dicha decisión, también lo serán.

Una inversión individual, denominada asimismo común, puede ser la compra de una propiedad, adquirir un nuevo vehículo, emprender un negocio, iniciar estudios académicos, etc. Sin embargo, la palabra inversión se puede aplicar además al ámbito familiar y amoroso, cuando se dice que “se invierte en la familia”. Esto se hace de modo literal, puesto que se deposita dinero para hacer crecer los bienes que posee una familia pero también se invierten emociones, sensaciones, expectativas y deseos.

Inversión colectiva.

La inversión colectiva refiere al tipo de actividad que realiza una organización, empresa o institución. Claramente, hace alusión a los recursos que se destinan para aumentar o hacer crecer las ganancias que, posiblemente, reciba un ente en un futuro.

Esto quiere decir que los riesgos son compartidos, puesto que se invierte aquello que es importante para una entidad y se estima que, con el paso del tiempo, esta decisión generará beneficios.

En este caso podemos hablar de la compra de nuevos insumos, recursos diversos, etc.

inversión familia
El tiempo que una persona dedica a un ser querido, también es una inversión.

Inversión en bonos.

La inversión en bonos es una cuestión financiera. Se refiere a una actividad también denominada commodities, en las cuales encontramos la inversión en materias primas.

Para hacer este tipo de acto financiero se debe contar con mucha experiencia en el área de la economía y, sobre todo, saber leer con atención las fluctuaciones del mercado.

Si bien un ciudadano común puede invertir en el mercado, lo más valioso es que conozca de antemano los movimientos económicos para reducir riesgos y obtener ganancias.

Inversión en acciones.

La inversión en acciones hace foco en la actividad que se realiza en la bolsa de valores. Las acciones son las responsables de retribuir o brindar los beneficios de la inversión inicial.

Concretamente, una acción es la compra de una titularidad que recae sobre una fracción pequeña de una empresa más grande. Esta compra le permite al accionista tener derecho sobre cierta parte de las ganancias. Esto dependerá, obviamente, de la cantidad de acciones con las que se cuente.

En la actualidad, la compra y venta de acciones es algo muy popular y un modo de financiar algún tipo de proyecto, compañía o empresa emergente.

Inversión en el mercado de valores.

La inversión en el mercado de valores es uno de los más importantes al hablar de inversión en el área financiera. Básicamente, porque de él depende el valor que se le asignará, posteriormente, a los bonos, las acciones y a los commodities.

Esto quiere decir que una leve caída en el mercado de valores puede representar un fuerte remezón en la conducta de los inversores.

Es por ello que los tipos de inversión están conectados entre sí todo el tiempo. Si por diferentes motivos uno de ellos cae o sufre variaciones, los demás también lo experimentarán.

Inversión cotidiana.

La inversión cotidiana alude a cualquier decisión que implique poner en valor algo para, luego, recibir ciertos beneficios.

Nos referimos, como ya mencionamos, a cuestiones más vinculadas con la vida social de las personas que, no por eso, dejan de ser valiosos y tener sentido en el corto o largo plazo.

Ejemplo de esto puede ser el tiempo dedicado a estudiar una carrera profesional, la dedicación que una persona entrega a otra (una madre a su hijo o hija), el cuidado de un ser querido, el inicio de una relación amorosa, etc.

inversión tipos
Existen diferentes tipos de inversión, todos ellos pretenden hacer crecer el dinero invertido.

Diferencia entre inversión y ahorro.

Es fundamental hablar sobre la diferencia entre inversión y ahorro, puesto que muchas veces se los toma como sinónimos. Si bien son conceptos relacionados, nada tienen que ver el uno con el otro. La diferencia entre ambos está, solamente, en el destino que se le da al dinero en cuestión. Sin embargo, sí poseen un aspecto en común y es que no se podrá acceder al dinero durante un periodo de tiempo.

  • Ahorro: llamamos ahorro a todo dinero que resguardamos a través de un determinado mecanismo para poder acceder a él en un futuro próximo. En este caso, al guardar dicho dinero no podemos contar con él para hacer gastos inmediatos. Puede generar intereses. Por ejemplo, colocar el dinero en un plazo fijo o en un depósito en el banco. En el ahorro, el dinero se guarda.
  • Inversión: llamamos inversión al dinero que dejamos de disponer porque lo entregamos a un tercero para que este maneje dicho recurso y lo haga crecer. Es decir, renunciamos a contar en lo inmediato con el dinero para que, en un futuro próximo, tengamos acceso a las ganancias. Nos referimos a una ganancia extra, la misma que aporta la inversión realizada. En la inversión se renuncia al uso inmediato del dinero para incrementar su valor.

Citar este artículo

Navicelli, V. (19 de agosto de 2022). Definición de inversión. Tipos de inversión, diferencia entre inversión y ahorro. Definicion.com. https://definicion.com/inversion/