El concepto de ciudadano puede ser descrito, principalmente, desde el campo social y político. En este artículo veremos cómo ha evolucionado y como se lo aplica usualmente.

El Diccionario de la Real Academia Española define a ciudadano, en otras palabras, como aquella persona que es considerada miembro activo de un Estado, siendo así titular de determinados derechos políticos y civiles y, sometido, a la vez, a las leyes que rigen ese territorio.

Es un término cuyas acepciones se han ido modificando de alguna manera a lo largo de la historia, ya que se lo utiliza desde hace mucho tiempo.

Ciudadanos, personas, país.
Un ciudadano es un miembro activo, política y participativamente, en la sociedad.

Etimología.

Etimológicamente, esta palabra tiene su origen en el vocablo latín civĭtascivitātis, el cual puede ser traducido como ciudad. Otro componente es el sufijo –ano, indicativo de pertenencia o procedencia. En este sentido, un ciudadano es alguien que pertenece o procede de una ciudad. Sin embargo, casi siempre hace referencia principalmente a un país, aunque también a un pueblo.

El ciudadano como participante político.

Dependiendo del Estado al que pertenezca, un ciudadano será poseedor de una cantidad mayor o menor de derechos, como también de libertades y obligaciones. Usualmente, en países cuyo sistema político es democrático, los ciudadanos disponen de más derechos políticos y libertades civiles que en países con formas de organización diferentes.

Para que un individuo sea considerado ciudadano respecto de una nación, debe ser nativo de la misma o realizar el trámite que le permita obtener, dependiendo de dónde se encuentre, la ciudadanía o la nacionalidad.

Ciudadanos, identidad, documento.
En general, los ciudadanos de una nación tienen documentos de identidad.

Origen del concepto.

El término ciudadano surge con las primeras civilizaciones sedentarias que comenzaron a organizarse alrededor de leyes o normas que establecían derechos y obligaciones, regulando las relaciones entre los habitantes. Al ser sociedades pre-estatales, puede que la acepción de esta palabra en aquel entonces no se asimile del todo al significado que se le da en la actualidad.

Antigua concepción de ciudadano.

En la antigüedad, el concepto de ciudadano se encontraba significativamente más restringido en cuanto a su definición y lo que esta abarcaba. Dentro del sistema civil de la Grecia Antigua, únicamente un grupo reducido de personas podían ser considerados ciudadanos del Estado.

Partenón grecia antigua grecia
En la Antigua Roma y en la Antigua Grecia, las concepciones eran diferentes.

Para esto, era requisito indispensable reunir un conjunto de condiciones determinadas, como tener cierto nivel de riqueza, esto es, un alto poder adquisitivo, y una buena posición social. Por la forma de concebir la noción de ciudadano de ese momento, tanto las mujeres como los extranjeros y, por supuesto, los esclavos, quedaban excluidos.

En la Antigua Roma, la idea de quién era considerado ciudadano también era limitada. Se colocaban, por un lado, a los hombres libres, portadores de la condición de ciudadanos de forma absoluta. Por el otro, jerárquicamente en un escalón más bajo, aquellas personas nacidas en los territorios que habían sido conquistados por el Imperio.

Estos últimos, si bien eran pensados como ciudadanos en cierta forma, contaban con derechos acotados. Mientras tanto, las mujeres eran parte de otra clase completamente diferente, todavía más por debajo de los anteriores. En el último lugar, se hallaban los esclavos, los cuales no eran percibidos más que como una propiedad, un objeto que podía comprarse o venderse. También era posible liberarlos, pero no era algo que se diera con frecuencia.

Mujer ciudadana vintage retro ama de casa
En estas sociedades antiguas, las mujeres eran consideradas ciudadanas de segunda.

En la actualidad, el término ciudadano se entiende de forma mucho más amplia en todo el mundo. Para dar un ejemplo, el Consejo Europeo admite como ciudadano a toda persona que simplemente coexista dentro de una sociedad.

Evolución del concepto.

Si bien romanos y griegos tenían nociones similares de la idea de ciudadano, se diferenciaban en algunos detalles.

Para los romanos, un ciudadano era toda persona que habitara la civitās (ciudad, región), cuyos padres fuesen, también, ciudadanos, y que ejerciera los derechos que se le otorgaban. Sin embargo, en la Antigua Roma, cualquier individuo podía perder la ciudadanía por alguno de los siguientes motivos: al caer en la esclavitud, al cambiar de ciudad o comunidad de residencia, por el hecho de ser extranjero.

Con el fin de la Edad Media, el concepto se modifica. Los filósofos naturalistas proponen que la libertad individual vinculada a la condición de ciudadano, no depende ya de la pertenencia o no a la comunidad, sino que es anterior. Todo ser humano la posee desde su nacimiento.

Ciudadano, bebé, silueta.
Un ser humano es ciudadano del mundo desde que llega a él.

Derechos del Hombre y del Ciudadano.

El documento titulado Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano fue uno de los primeros en ser reconocido políticamente de forma oficial. En su contenido describe en detalle los derechos de las personas como inherentes a su condición de seres humanos. Es decir, aquellos derechos a los que cualquier persona accede automáticamente por el solo hecho de pertenecer a la raza humana.

En julio de 1789, Jean-Joseph Mounier, asambleísta francés, propuso que la Constitución, que estaba siendo redactada y alrededor de la cual giraban los más intensos debates, incluyera en su cuerpo una declaración sobre los derechos del hombre. Luego de ser aceptada su moción, se evaluaron, analizaron y sintetizaron gran variedad de proyectos presentados por distintas comisiones. Finalmente, se compuso el documento final. Este fue aprobado y adoptado por unanimidad por parte de la Asamblea Nacional en el mes de agosto de 1789.

El trayecto de este documento se dio en el contexto de la Revolución Francesa, lo que explica que su contenido responda, en esencia, al clima social y cultural que predominaba en la época, principalmente racionalista, laico e individualista.

Justicia hombres ciudadanos derechos
Los derechos del Hombre surgen de la noción de justicia de que todos nacen libres e iguales.

Sus artículos refuerzan principios como la libertad, la igualdad y la seguridad. Esta Declaración es parte del fin del Antiguo Régimen y pone al hombre (en referencia al ser humano) y, por tanto, al pueblo todo, a la par de las instituciones que, hasta el momento, operaban con privilegios. Es un punto de inflexión en la historia de la humanidad. Principalmente, en lo que refiere a la ciudadanía y la organización política dentro de un Estado, porque plantea que todos los hombres nacen libres e iguales.

Ciudadanos comunes y corrientes o ciudadanos de a pie.

Cuando se habla de un “ciudadano común y corriente” o un “ciudadano de a pie”, lo que se hace es referirse a cualquier persona o grupo de personas que, sin ninguna característica sobresaliente, es parte de la población mayoritaria. Estas personas comparten con otros individuos rasgos comunes, que los incluyen en una masa homogénea. Usualmente, cuando se habla de características sobresalientes, es en relación a posiciones de poder

Estas expresiones remiten a cualquier habitante de una región, sin hacer foco en su nivel de riqueza, clase social, nivel educativo o jerarquía profesional. Esto se debe a que, principalmente, nombran a personas no porque sobresalgan de la norma en ninguna de estas áreas, sino por ser simplemente residentes de un país u otro territorio. Sirven entonces para señalar a aquellos ciudadanos cuyo rol en la sociedad no conlleva grandes responsabilidades, ni los hace poseedores de ningún poder mayor por sobre el resto.

Ciudadano activo.

Este concepto refleja la idea de que todos los individuos deben cumplir con determinadas responsabilidades en relación no solamente con la sociedad, sino con el medioambiente. Incluso, cuando sean miembros sin una posición destacada dentro del poder o el gobierno.

El ejercicio de una ciudadanía activa se da cuando las personas se comprometen con las causas del Estado o de la región a la que pertenecen. Ejerciendo sus derechos, defendiéndolos y cumpliendo con sus obligaciones. Tienen voz y voto, participación, en asuntos sociopolíticos y hacen uso de esto.

Citar este artículo

Krause, G. (30 de julio de 2022). Definición de ciudadano. Orígenes y evolución, política. Definicion.com. https://definicion.com/ciudadano/