Un mensaje es una información que se dirige hacia una o varias personas, que se envía por un medio específico y a través de un sistema que ambas partes comprendan. Esta comunicación que se transmite puede ser una idea, una noticia, un dato simple o complejo, etc, adoptando múltiples formas.

El mensaje se define, usualmente, en el marco de las teorías de la comunicación humana. Es uno entre múltiples elementos de un sistema más amplio. En última instancia, tiene una finalidad: comunicar para transmitirle algo a la otra parte.

El origen etimológico de este término se encuentra en el vocablo occitano messatge, y data de aproximadamente el siglo XII. La palabra deriva, a su vez, del latín mes (mensajero), relacionado con mittere, enviar. El occitano es una lengua hablada en el sur francés, dentro de la cual se incluyen varios dialectos, como el provenzal (dialecto de la zona oriental o este).

Tipos de mensajes
Un mensaje se envía mediante distintos medios, toma diferentes formas y tiene finalidades múltiples.

Mensaje y circuito de la comunicación.

La forma más conocida y tradicional para definir un mensaje se vincula, necesariamente, con el circuito de la comunicación. Partamos entonces por dar una breve definición al respecto: ¿qué es la comunicación y por qué se habla de circuito?

La comunicación es un proceso gracias al cual se da un intercambio de información entre dos partes. Se habla de circuito porque no es un fenómeno que ocurre de manera unilateral. Dicho de otra manera, la comunicación no se desarrolla unidireccionalmente (excepto en algunas instancias).

Hay un ida y vuelta en este circuito: el emisor transmite un mensaje hacia un receptor, pero ese destinatario luego se transforma en emisor y envía otro contenido a un receptor. Este proceso se da de manera ininterrumpida durante un determinado período de tiempo:

  • Este cambio de roles es muy común en, por ejemplo, un diálogo entre pares
  • Lo es, también, en un grupo de amigos: alguien habla (emisor), el resto escucha (receptores), pero alguna de esas personas responde (ahora será emisor) y, a su vez, alguien puede responder también (otro nuevo emisor)
  • Puede ocurrir de manera unidireccional si se está en una instancia que no supone diálogo. Un ejemplo es una clase, donde un docente habla y los alumnos escuchan y no suelen intervenir.

Dentro de este circuito, el elemento fundamental es el mensaje: esto es lo que cada emisor comparte con sus receptores y lo que cada receptor recibe.

Características de un mensaje.

Veamos, a continuación, algunos rasgos que todo mensaje tiene. En primer lugar, debe formularse en un código que comprendan ambas partes (emisor y receptor). ¿Qué es el código? El sistema de signos que tanto emisor como receptor comprenden: sin comprensión mutua no hay información capaz de transmitirse y, por ende, no hay comunicación.

Código de mensaje
Un mensaje se transmite solo si ambas partes se comprenden mutuamente.

El código más extendido es una lengua, ya sea oral o escrita. Sin embargo, no es el único:

  • Las señales de tránsito son un código donde se representa algún tipo de mensaje sobre qué hacer, y usualmente alertan a quien conduce (prohibido estacionar o girar, tener cuidado ya que hay niños o escuelas cerca, o indican que hay una curva cerca)
  • Otros códigos lingüísticos, aparte de una lengua en su definición tradicional, son la lengua de señas o el Código Morse.

Un segundo rasgo es que tengan una finalidad: todo mensaje que se transmite apunta a una determinada intención. Para esto, los estudios de la lengua y la comunicación han establecido algunas finalidades, intenciones o funciones más o menos fijas:

  • informativa
  • emotiva
  • conativa (apelativa)
  • poética
  • metalingüística

Otros rasgos de un mensaje es que deben ser claros y comprensibles. Un mensaje poco claro, confuso o ambiguo puede interferir con el proceso comunicativo.

El silencio como mensaje.

Cuando consideramos al mensaje como parte central de la comunicación podemos pensar en ejemplos que supongan un código explícito para ambas partes. Así sucede con un mensaje escrito, una nota, un audio, un diálogo o una llamada telefónica: hay una interpretación del código compartido.

Sin embargo, hay un elemento de la comunicación que puede pasar desapercibido y que, cuando es usado, puede ser muy claro en su significado. Nos referimos al silencio.

Si nos guiamos por las concepciones tradicionales sobre el circuito comunicativo, un mensaje posee un código y una forma de manifestarse (por escrito, oralmente, visualmente). Un silencio es la ausencia de sonido, si se piensa en un código oralizado, o una falta de respuesta si consideramos, por ejemplo, un mensaje que no se responde. «Le envié un mail la semana pasada para que hablemos pero solo recibí silencio de su parte«: en este caso, el silencio puede significar que la otra parte olvidó responder o que ignoró deliberadamente el mensaje.

Silencios
Un silencio en una comunicación puede ser un mensaje muy poderoso.

El silencio, como toda comunicación humana, presenta una parte importante de comprensión desde lo cultural: hay sociedades que interpretan al silencio de forma negativa y otras que lo aprecian. También hay algunas que esperan silencios en determinados contextos comunicativos, y otras donde eso no es relevante.

Se incluye dentro de la comunicación no verbal y es un elemento fundamental al momento de aprender por ejemplo una lengua diferente a la propia, ya que forma parte de la dimensión pragmática de la comunicación. Al igual que el código, integra ese universo lingüístico.

Mensaje electrónico: el e–mail.

Otro concepto muy extendido en la actualidad es el de mensaje electrónico, también denominado:

  • correo electrónico
  • e-mail, email o mail

Este es un mensaje que se manda o se recibe a través de Internet y mediante cualquier tipo de dispositivo electrónico. Puede usarse un teléfono, una tablet, una computadora de escritorio o una notebook. Tienen la particularidad de permitir el envío no solo de texto escrito, sino que también es posible enviar y recibir videos, imágenes, documentos, archivos extensos o breves y audios, todos en múltiples formatos.

Para poder enviar un mensaje electrónico es necesario tener, como un correo postal, un buzón: este buzón será la cuenta electrónica de cada persona, una dirección que es única (no puede haber dos usuarios con el mismo correo electrónico). Además hay que completar algunos datos imprescindibles:

  • quién es el emisor o remitente del mensaje (la cuenta que envía el mensaje)
  • quién es el receptor (la cuenta o las cuentas a las que se envía el mail)
  • un asunto: es decir, una breve síntesis del contenido del correo
  • el mensaje: como el cuerpo de una carta, puede tener desde una breve extensión hasta una amplia cantidad de caracteres. En el cuerpo del mensaje es donde se pueden adjuntar documentos (es decir, audios, textos, archivos, videos, imágenes).

El formato virtual permite que, además de enviar y recibir mails, se configuren algunos elementos muy útiles para quienes trabajan o están en constante comunicación a través de este canal. Es posible establecer entre qué horas deseamos recibirlos (por ejemplo, en horario de oficina) e incluso el día. Podemos, también, programar un mensaje: esto permite redactarlo en un momento y programarlo para que se envíe automáticamente en un horario y día concretos.

Mensajes electrónicos
Los mensajes electrónicos son una de las formas más eficaces de comunicarnos hoy en día.

Mensaje subliminal.

Otro tipo de mensaje es el subliminal: esta palabra, que proviene de sub- (por debajo) y limis (límite, borde), significa aquello que se percibe o se capta sin que nos demos cuenta. Así, el concepto alude a señales y mensajes que se introducen para que un emisor lo reciba sin que lo advierta. De ahí la idea de ir por fuera del límite.

No son, únicamente, mensajes escritos: hay contenidos auditivos o visuales también. En el primer caso pueden ser sonidos sutiles, casi imperceptibles; en el segundo, pueden producirse como fotograma, es decir, una de las miles de imágenes que conforman una secuencia. Por eso es tan difícil verlas. Si observamos una película con algunos fotogramas incrustados, entre la secuencia de tantas imágenes concatenadas que se ven, es difícil percibir con claridad en qué momento el fotograma fue incrustado.

Hoy por hoy, este uso de mensajes incrustados dentro de otros no es una práctica aprobada (ni desde lo publicitario ni tampoco éticamente). Se asociaron históricamente con acciones con las que se buscaba provocar uno u otro sentimiento, o generar algo en el emisor. Un ejemplo era introducir fotogramas de un producto en una publicidad para que el cliente, inconscientemente, deseara comprarlo.

Citar este artículo

Fernández, A. M. (8 de julio de 2022). Definición de mensaje. Elementos, tipos y ejemplos. Definicion.com. https://definicion.com/mensaje/