La palabra emisor, proveniente del latín emissor, se utiliza para señalar a la persona que, en un acto comunicativo, es quien emite o pronuncia un mensaje.

Si bien este es el uso más extendido del término, es posible hallarlo en otros contextos también. En la electrónica, por ejemplo, un emisor es un aparato que produce ondas electromagnéticas. También es el nombre con el que se conoce a las instalaciones que emiten ondas magnéticas tanto de radio como de televisión.

La palabra en latín que le da origen, emissor, significa el o la que envía algo hacia afuera

En la comunicación.

La acepción más empleada de emisor es en el marco de la comunicación y el lenguaje. En este sentido, el emisor o la emisora es un elemento ineludible en el proceso comunicativo

Mensaje y comunicación
En todo proceso comunicativo debe haber un emisor (y un receptor); sin él no hay mensaje por transmitir.

Veamos a continuación algunas características:

  • La emisión de un mensaje supone transmitir una información hacia un tercero.
  • Esta emisión puede ser de forma oral (hablando, dando un discurso) o escrita (una nota, una carta, un mensaje a través de redes sociales, un e-mail).
  • Quien recibe ese mensaje (el receptor o la receptora) puede ser una única persona, en singular, o un grupo de personas: puede ser un auditorio, una clase, un grupo de amigos.
  • Las características del mensaje que un emisor puede producir están orientadas a determinados fines. Estos fines suelen denominarse con el nombre de funciones (apelativa, emotiva, referencial, poética, fática). Cada una de ellas tiene un objetivo particular: pueden exponer o describir un hecho objetivamente o pueden ser para conmover al receptor; en cualquier caso, se busca generar una reacción (y una acción) en ese receptor.

Para que la comunicación pueda darse satisfactoriamente, un factor fundamental para tener en cuenta es que el emisor y el receptor deben comprenderse mutuamente. Esto significa que deben compartir lo que se denomina código: esto es el conjunto de signos, de normas y de reglas a través de las cuales el emisor y el receptor logran que la otra parte lo entienda. 

Un ejemplo de código es el idioma, o la lengua: ambas partes deben comprender la lengua que el otro emplea en ese momento para que haya una comunicación eficaz. Esta lengua puede ser oral, puede ser escrita, puede ser gestual (como el lenguaje de señas), entre otras.

Otro rasgo para tener en cuenta es que el emisor no es, necesariamente, una persona humana. ¿Qué significa esto? Consideremos que, en la actualidad, la presencia de la tecnología forma parte de nuestra vida cotidiana.

Esto hace que durante una gran parte del día debamos estar frente a un teléfono celular, frente a una computadora, o frente a una máquina. Estas también pueden ser emisoras de mensajes: por ejemplo, una computadora puede arrojar un cartel de alerta en el caso de que tenga virus y debamos solucionar este problema.

Computadora
Una máquina, como una computadora, también puede ser emisora de un mensaje para un usuario.

Roles alternados.

Es importante considerar que el rol de emisor (y, del mismo modo, el de receptor) no es uno estático. Esto significa que quien actúa como emisor de un mensaje no permanece, a lo largo de ese acto comunicativo, únicamente como el emisor. Consideremos la siguiente situación: un diálogo entre dos amigos que se encuentran en la calle. Ese diálogo dura alrededor de 5 minutos, y ambos se disponen a hablar para saber del otro.

En un momento de ese diálogo, una de las partes funciona como emisora de un mensaje si, por ejemplo, le pregunta a la otra parte (el receptor) cómo ha estado últimamente. Desde el momento en el que ese receptor le responde al emisor cómo ha estado, se transforma en un emisor y, el emisor del mensaje anterior, en su receptor. 

Esto significa que los roles se alternan constantemente en una instancia comunicativa y que una persona emite un mensaje particular en un momento específico de un acto comunicativo. 

Este concepto es diferente en otras situaciones de comunicación unilateral, es decir, unidireccional (un emisor específico y un receptor específico). Esto es común en una conferencia, por ejemplo, donde una persona expone sus investigaciones o análisis respecto de un tema, mientras la audiencia lo escucha silenciosamente. 

Es, también, la forma tradicional de concebir el rol docente: los alumnos escuchaban y absorbían la información, mientras el docente, único agente considerado capaz y legítimo de enseñar, transmitía su saber a sus alumnos. Hoy por hoy este rol se ha puesto en tensión y se considera que la instancia educativa es un espacio de retroalimentación entre el saber del docente y las preguntas o intereses del conjunto de estudiantes.

Roles de emisor y receptor
El rol del emisor no es uno estático, ya que puede ser receptor y emisor en una misma instancia comunicativa.

En economía.

Con un significado similar al de emisor en el ámbito de la comunicación, en economía encontramos que este concepto se vincula con aquella persona (jurídica o física) que desarrolla y pone en circulación algunos elementos financieros. La finalidad de poner en circulación estos elementos (es decir, de venderlos) es poder sostener y respaldar sus propias operaciones financieras.

Las personas jurídicas pueden adoptar diferentes formas:

  • un gobierno nacional
  • una institución, como un banco
  • una organización
  • una sociedad inversora
  • una empresa
  • una única persona

Aquel ente que realice este tipo de actividades debe tomar total responsabilidad por tal emisión de instrumentos financieros, que puede ser alguno de los siguientes:

  • Emisión de acciones: cuando una entidad decide comenzar a emitir acciones, significa que se habilita que terceros accedan a, al menos, un pequeño porcentaje de decisiones sobre esa empresa u organización. De este modo, quien compra esa acción se transforma en dueño parcial de una institución o empresa. Una de las razones por las que se busca emitir acciones es para atraer capital financiero para realizar diferentes acciones:
    • modificar y hacer crecer el espacio físico de trabajo
    • sustentar económicamente un nuevo emprendimiento o empresa vinculada
    • contar con el capital suficiente para generar nuevos proyectos y sumar más gente a trabajar en él. 
  • Emisión de bonos: los bonos son aquellos instrumentos financieros de deuda que una empresa (generalmente una empresa pública) emite al mercado. La finalidad es, también, poder adquirir capital que sea útil a corto o mediano plazo para poder desarrollar nuevos proyectos. Si bien parecen ser semejantes a una acción, esta se caracteriza por ser de renta variable (es decir, su rentabilidad suele ser mayor pero también lo es su riesgo); el bono, por ende, suele ser de renta fija.
Bancos
Los bancos son una de las instituciones financieras emisoras más conocidas.

Finalmente, la forma más conocida de emisión es con billetes y monedas. La emisión de dinero es elemental para no solo poder medir el precio de objetos, productos, bienes y servicios, sino que es la forma de pago tradicional en la mayoría de las sociedades. De este modo, una persona entrega una parte determinada de ese dinero (ya sea en billetes, ya sea en monedas) para abonar el valor de un producto.

El dinero es emitido, en un país, por el banco central de esa nación; es el ente que respalda las operaciones realizadas con esa moneda. Tanto los ciudadanos comunes como empresas y otras instituciones más amplias pueden usar ese dinero físico. También, pueden hacerse transacciones con el dinero que emiten las instituciones bancarias privadas y que figuran en la cuenta personal de cada persona con una cuenta  a su nombre. 

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Fernández, A. M. (23 de noviembre de 2022). Definición de emisor. Rasgos, ejemplos y tipos. Definicion.com. https://definicion.com/emisor/