La palabra radio posee un uso muy extendido en la lengua española. Tiene, incluso, múltiples definiciones. La más extendida en la cultura popular la conecta con el dispositivo que recupera emisiones o señales que se transmiten gracias a la modulación de ondas electromagnéticas.

Una segunda interpretación vincula a este concepto con uno de los elementos de la tabla periódica. Este es el nombre del elemento químico de color blanco, cuyo número atómico es 88 y su símbolo es Ra. Es un elemento de alta carga radioactiva, aproximadamente un millón de veces más intenso que el uranio.

Una tercera definición se relaciona con la geometría, ya que es la denominación con la que se identifica al segmento que une el centro de una circunferencia con cualquier punto de ella.

A pesar de sus múltiples acepciones, la etimología de este vocablo puede rastrearse hasta el latín radius, nombre con el que se conocía a la varilla que unía el centro de una rueda con uno de sus extremos. También es el término que posteriormente dio a luz otro sustantivo del español: rayo (de luz), dado que la imagen de una vara extendida era similar a uno de ellos. 

El elemento atómico no deriva del mismo término, sino del francés radium que, a su vez.proviene de radioactif (radioactivo).

Rayo de luz
La palabra «radio» tiene un estrecho vínculo con la idea de rayo de luz.

En geometría.

Las fórmulas para calcular el área de figuras como el rectángulo suponen un cálculo simple: debe tomarse su longitud y su base, y multiplicarlos. Si, por ejemplo, tenemos un rectángulo de 4 cm en su base y 3 cm de altura, la fórmula es 4×3 = 12 cm2.

Esta forma sencilla de calcular un área no puede aplicarse a una circunferencia o una esfera, dada su estructura. Hay, sin embargo, maneras de poder hacerlo. Para medir el área de esta figura hay que tomar su centro (todo círculo, esfera o circunferencia posee un centro).

Ese punto tiene siempre la misma distancia respecto del borde. ¿Qué significa esto? Que sin importar qué extremo de ese borde se tome, la distancia va a ser exacta en cualquiera de ellos. Esa distancia entre ambas partes es lo que en geometría se denomina radio. Si a ese radio se lo multiplica por dos, se obtiene el diámetro. La fórmula es 2 . r = d (“d” es diámetro y “r” es radio).

De este modo, si hay una esfera cuyo radio es de 3 cm, su diámetro se calcula multiplicándolo: 3×2 = 6.

El radio es uno de los elementos esenciales de toda circunferencia, entendiendo a esta como una figura cuyos puntos se ubican todos a igual distancia respecto del centro. Dicho de otra manera, todos los puntos de una circunferencia son equidistantes respecto del centro. Además del radio, una circunferencia contiene:

  • Diámetro
  • Centro
  • Arco: la curva en la que podemos unir dos puntos de esta figura. Su longitud se mide conociendo (además del radio) cuál es el ángulo entre dos radios y multiplicando ambos números.
Radio de una circunferencia
El radio de una circunferencia une su centro con cualquier parte de la figura.

En la comunicación.

El dispositivo electrónico denominado radio, empleado como medio de comunicación, es también parte de un sistema comunicativo un poco más amplio. Para poder comprenderlo mejor, observemos su historia. Hacia la década del ’80 del siglo XIX, James C. Maxwell (1831-1879), un matemático y científico de Escocia, logra darle forma a la teoría que señala que la luz se compone de campos eléctricos y también magnéticos.

Además, señaló que ambos se propagan por el espacio: esto permitió, eventualmente, hipotetizar que existían ondas radiales. Maxwell falleció tres años después de proponer esta teoría y su propuesta es considerada, junto a los descubrimientos de Isaac Newton, como uno de los avances más elementales para la física clásica.

Temporadas después, en 1888, Heinrich Hertz (1857-1894), un físico alemán, logró poner a prueba la teoría electromagnética de Maxwell. Gracias a sus experimentos consiguió descubrir las ondas de radio, traduciendo el postulado físico del escocés en fórmulas matemáticas más simples de trabajar.

Construyó un dispositivo que generaba ondas electromagnéticas, en otras palabras, un radiador de estas. Pudo comprender que no solo las ondas producidas se asemejan a la luz, sino que además la velocidad de su movimiento era similar a la velocidad de ella.

Gracias a ambos investigadores, posteriormente se creó el dispositivo que conocemos al día de hoy como radio. La manera en que esta funciona es transmitiendo la modulación de ondas electromagnéticas. Dado que estas no necesitan de un medio físico para moverse, pueden viajar a través del aire.

Radio
Los estudios hasta llegar a la radio como objeto de comunicación datan de al menos el siglo XIX.

La primera transmisión radiofónica.

La primera transmisión de ondas de radio (también se le llama “transmisión de ondas hertzianas”, es decir, la onda que se propaga en un espacio vacío a igual velocidad que la luz) tuvo lugar el 24 de diciembre de 1906. Reginald Fessenden, un ingeniero canadiense, descifró la forma de transmitir voces mediante las ondas de radio.

Esto fue logrado gracias a la técnica de la modulación de amplitud, o AM: se hace variar la amplitud de la onda que porta la radiofrecuencia para un procesamiento de la información más simple. Gracias a esto, Fessenden logró manifestar su voz entre dos puntos del Atlántico: la costa de Massachusetts y la costa escocesa, y llegó incluso a la costa antillana, en el Caribe. Sus emisores eran los pasajeros de buques, que oyeron al ingeniero mientras interpretaba «Oh Holy Night» y luego leyó un pasaje bíblico.

En química.

En química, el radio es una sustancia de origen natural que surge de la degradación del uranio. Se manifiesta en forma de isótopos: la alta cantidad de energía nuclear que posee hace que su núcleo atómico sea inestable. Cuando realizan el pasaje hacia estructuras más estabilizadas, emiten radiación; de ahí que sean peligrosos.

Su descubrimiento tuvo lugar hacia 1898, cuando Pierre y Marie Curie, una pareja de físicos, trabajaban sobre las propiedades de los rayos que el uranio, el elemento químico, podía emitir. En la época, la disponibilidad de recursos destinadas para estas tareas no era muy amplia, por lo que se sirvieron de un electroscopio con el que Pierre había trabajado.

Cuando empezaron a medir las propiedades de diferentes metales, lograron percibir que el uranio siempre tenía radiactividad. Esto era independiente de la cantidad de uranio que había o la manera en la que estaba presente: siempre era radioactivo. Estos trabajos, llevados adelante principalmente por Marie, resultaron tan fascinantes que su esposo abandonó sus propias investigaciones para contribuir con su colaboración.

Radiacion
La radiación puede provocar daños mortales si se está expuesto mucho tiempo frente a altas dosis.

La tesis doctoral de Marie Curie desarrolló sus investigaciones acerca de este nuevo hallazgo. Hacia 1911, ambos lograron aislar el radio junto con la ayuda de otro químico, André Debierne. Este metal de color plata y muy brillante. Sería posteriormente de elemental utilidad para el tratamiento en enfermedades como el cáncer en huesos y otras.

El radio es, sin embargo, un elemento altamente mortal y peligroso aplicado en grandes dosis. La radiación, en pequeñas dosis, puede no causar demasiados efectos visibles; sin embargo, a medida que la cantidad aumenta, las personas pueden empezar a sentir diferentes síntomas:

  • Náuseas
  • Falta de hambre
  • Infecciones internas
  • Hemorragias

En los casos más graves, esto puede provocar daños severos e irreversibles en el sistema nervioso y hasta provocar la muerte.

Citar este artículo

Fernández, A. M. (29 de septiembre de 2022). Definición de radio. Historia, rasgos y ejemplos. Definicion.com. https://definicion.com/radio/