Proveniente del griego παράδειγμα, y, a su vez, del latín paradigma, la palabra “paradigma” significa, a grandes rasgos, ejemplar de algo. Pero para especificar un poco más el concepto, diremos que es el conjunto de teorías que supone la base o el modelo para otras cosas relacionadas con él.

Pueden así encontrarse diferentes sinónimos de paradigma: modelo, regla, patrón, norma. Al hablar de esto, nos referimos a una forma o una concepción sobre cómo hacer las cosas.

Es un concepto recurrente en el ámbito científico (paradigma científico), dado que condensa, en sí, los diferentes modelos y visiones del mundo que se consolidan como sistemas para proceder en el quehacer científico. También se emplea en matemáticas, en lingüística, en filosofía: aquí vamos a contarte qué significa en algunas disciplinas. ¡Empecemos!

Ciencia
Un paradigma es un modelo a partir del cual se construye una forma de concebir algún aspecto de la realidad. Tiene amplio uso en el ámbito científico.

Características del paradigma.

Los paradigmas, en tanto en cuanto son modelos, ofrecen de algún modo la respuesta a qué se puede hacer o decir y qué no puede hacerse o decirse. ¿Qué significa esto? Que ellos proponen una serie de reglas, de límites, y el correcto funcionamiento (en relación con este paradigma) tendrá que ver con poder adecuarse a los requerimientos y limitaciones que indica. El paradigma «ordena» la realidad, de algún modo.

No podemos decir que un paradigma represente “la” verdad, dado que esto es también siempre una construcción: pero sí podemos indicar que, en algunas ocasiones, funciona como tal, dada la aprobación y validez que tiene.

Paradigma: los aportes de Thomas Kuhn.

Thomas Kuhn, filósofo estadounidense (1922-1996), señaló que los paradigmas eran realizaciones científicas que eran reconocidas de forma universal y que funcionaban como modelo (o patrón) de problemas de la comunidad científica, pero también de soluciones.

Investigación
La noción de paradigma es fundamental en el ámbito científico, y en las metodologías de investigación.

Esta postura es fundamental no solo en el ámbito de la ciencia sino de la metodología de la investigación posterior: estas reflexiones forman parte de su libro “La estructura de las revoluciones científicas” (1962). Allí señalará cómo el paradigma es aquel conjunto de prácticas que delinean a una disciplina durante un período específico de tiempo. También es conocido por haber señalado el concepto de “cambio de paradigma”: con esto, hacía alusión a que, en función de lo anteriormente señalado (un modelo científico durante un período específico), puede tener lugar un ajuste o consenso entre las opiniones que diferentes especialistas tienen. Una vez alcanzado este concepto en función de terminología específica, formas de hacer ciencia, modelos y teorías, permanece legitimado, durante un período de tiempo, tal paradigma.

Cambio de paradigma.

Sin embargo, esto no es inmutable: eventualmente, pueden aparecer otros científicos que pongan en crisis algunas cuestiones de este antiguo paradigma, y, si la tensión escala, esto puede derivar en un posterior cambio de paradigma. Él había señalado que tal pasaje de un paradigma a otro no es siempre sencillo, ni rápido, ni instantáneo: hay un período de adaptación, de luchas y disputas (dado que se ha cuestionado aquello que hasta ese momento funcionaba como válido), que pone en crisis, nuevamente, las teorías, conceptos y modelos anteriores.

Hay una radical modificación, entonces, entre el “nuevo” paradigma y el antiguo. Cambia el modo de enfocar un objeto, de pensarlo, cambian los problemas; por ende, se modificarán también las preguntas, las formas y metodologías de resolverlas. Así es que, hasta este momento en el que se consolide el nuevo paradigma, la perspectiva anterior continuará funcionando y siendo válida. Es de esta manera porque aquel paradigma será válido hasta que, de cierto modo, se demuestre lo contrario, o se la refute.

Cuestionamiento
Con un cambio de paradigma cambian las preguntas sobre la realidad, la forma de pensarla, de encararla y de resolver algunos problemas.

Paradigma en lingüística.

Si nos remontamos a principios del siglo XX, nos encontraremos con los aportes que realizó Ferdinand de Saussure (Suiza, 1857-1913), lingüista ginebrino que revolucionó lo que hasta el momento era este campo de estudios.

Además de los múltiples aportes que su teoría proporcionó (su concepción sobre el lenguaje, la puesta en crisis del modelo científico lingüístico anterior, las reflexiones en torno a qué era la lingüística, cuál era su objeto, su metodología, etcétera), uno de los aspectos donde se explayó fue en relación con los conceptos de paradigma y sintagma. Veamos de qué se trata.

De Saussure considera que, entre los elementos lingüísticos, tiene lugar una doble relación (indivisible, tan necesaria una como la otra). Ambas relaciones ocurren en dos planos que, si bien a primera vista son opuestos, o diferentes, son complementarios entre sí y son una base fundamental en el discurso. Tomemos como ejemplo la frase “El hombre cruzó el río”.

  • La primera relación es la sintagmática: esta relación se pone en marcha teniendo en cuenta la horizontalidad en la cadena de elementos lingüísticos que se suceden. ¿Qué significa esto? Que el sintagma es aquella estructura sintáctica formada por una o varias palabras que funcionan como conjunto. Es una relación que tiene lugar in praesentia, es decir, los elementos están presentes, son perceptibles por la vista (si se está leyendo), o por el oído, por ejemplo (si se está escuchando): en este caso, la relación paradigmática se aprecia en nuestro ejemplo, “Él hombre cruzó el río”, en estas cinco palabras que, o bien leemos, o bien escuchamos.
  • La segunda relación es la paradigmática: A diferencia de la primera, esta tiene lugar in absentia, es decir, sus elementos no están visibles. ¿Y qué significa esto? Que en tanto en cuanto “paradigma” significa modelo, esquema o patrón, estamos haciendo alusión a todos aquellos elementos que pueden ocupar una misma posición: hay un “patrón” de palabras que puede ocupar cada espacio en una oración. Pensemos en nuestro ejemplo, pero específicamente en uno de los elementos lingüísticos, “hombre”. Puede ser sustituido por otros elementos similares:
    • El niño cruzó el río.
    • El marinero cruzó el río.
    • El pescador cruzó el río.
    • El muchacho cruzó el río.

El paradigma, aquí, es la “potencialidad”, la posibilidad de lo que puede ocurrir (tanto “niño” como “muchacho” como “pescador” son posibilidades gramaticalmente válidas para “hombre”), y el sintagma, lo que efectivamente ha ocurrido (la oración que efectivamente tuvo fue pronunciada o escrita).

Paradigma y sintagma
A la manera de un eje cartesiano, en una expresión lingüística la relación paradigmática «ocurre» de manera horizontal (el listado de opciones) y la relación sintagmática, de manera vertical (si pensamos en la escritura o la oralidad como algo lineal).

En la misma oración podemos tomar otro elemento: “río”. Veremos que la relación sintagmática se inscribe en el ejemplo compuesto por esas cinco palabras, y la relación paradigmática está en las posibilidades alternativas a «río»:

  • El hombre cruzó el lago
  • El hombre cruzó el camino
  • El hombre cruzó el charco
  • El hombre cruzó el carril

Cualquiera de ellas es, en términos del paradigma, válida, porque gramaticalmente son adecuadas, pero sintagmáticamente solo una de ellas puede ocurrir. No puede producirse una oración que indique “El hombre muchacho cruzó el río”, o “El hombre cruzó el lago carril”, dado que no son adecuadas gramaticalmente.

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Fernández, A. M. (14 de enero de 2022). Definición de paradigma. Características del concepto y ejemplos. Definicion.com. https://definicion.com/paradigma/