La palabra coerción encuentra su origen en el latín “coercĭo” y “coerciōnis” que refiere a un acto o a un efecto de forzar algo. Asimismo, alude al ejercicio de sujetar o de hacer cumplir algo que es considerado como una ley.  

Esta palabra está formada por tres componentes léxicos principales, ellos son:  

  • El prefijo “co-” que significa “unión”.
  • La raíz “arcere” que refiere a “guardar” o “contener”.
  • El sufijo “-ción” que alude a acción y a efecto.  

En este sentido, la palabra que aquí estamos empezando a estudiar, podemos entenderla como una fuerza o una presión que se ejerce sobre algo o alguien para conducir su voluntad o su conduta a un punto determinado.  

Puede entenderse, entonces, como una intimidación para que alguien haga algo de acuerdo a un mandato o imposición. De igual modo, se percibe como un empuje que un sujeto ejerce sobre otro para manipular su comportamiento.  

coerción presión
La coerción supone una presión sobre las personas y determina su comportamiento.

Esta misma coacción, manifestada en una imposición, cobra fuerza a través de una pena o sanción. Como el sujeto presionado no desea ver limitado sus derechos; se ve obligado a cumplir con aquello que se estipula. Ahora bien, la pena o sanción anteriormente mencionada, puede presentarse como algo legal o ilegal. Su propósito principal es, básicamente, condicionar la conducta y el libre accionar de los individuos.   

Características de la coerción .

Vamos a detallar algunas de las características principales de la palabra coerción.

Autoridad.

La coerción, como presión que se ejerce sobre un sujeto, haciendo que este cambie su conducta o voluntad de acuerdo a lo establecido por aquel que ejerce la fuerza; supone la existencia de una autoridad. Es decir, de una imagen imponente que sirva de intimidación para que aquel vea impedido o limitado alguno de sus derechos o deseos.  

Limitación.

La coerción supone impedir o limitar las acciones de los individuos. En este mismo accionar, lo que se pretende es cambiar la dirección de la conducta de los sujetos y, para lograrlo, se ejerce una presión que actúa, en algunas ocasiones, de modo muy sutil. Mientras que, en otras, la coerción suele ser explícita y en condiciones violentas.  

Convivencia.

Los actos de coerción están dirigidos directamente a la voluntad de los sujetos y, como ya mencionamos, transforman la conducta de los mismos. Sin embargo, este acto puede darse para inhibir a las personas para evitar que estas tengan comportamientos que afecten a la convivencia social. Por tanto, se busca manipular sus modos de actuar y así evitar dificultades entre los grupos.  

Violencia.

La coerción suele presentarse como una advertencia que utiliza como herramienta la violencia física, pero, también, la violencia verbal. El propósito de cualquier tipo de violencia es restringir el comportamiento de una o varias personas.  

Abstención.

El mejor ejemplo de abstención es la que ejerce la legislación, en el sentido de que, imprime un “deber ser” que evita que las personas cometan actos ilícitos.

De esta manera, a través de un castigo o de una sanción determinada; las leyes limitan el accionar de los sujetos en sociedad. De este modo, las personas se ven obligadas de abstenerse de realizar ciertos actos inapropiados.  

coerción violencia
La coerción se manifiesta en actos violentos, en caso de ser necesario.

Tipos de coerción.

Si bien, existen diferentes tipos de coerción, veremos aquellos que se presentan con mayor frecuencia en la sociedad actual.

Coerción estatal.

La coerción estatal es aquella que se ejecuta en un Estado de Derecho. Es decir, refiere a un tipo de actuación a través de normas, preceptos y leyes establecidas por un Estado. Estas mismas reglamentaciones suponen una serie de limitaciones o prohibiciones, las mismas que están dirigidas a toda la sociedad. En este sentido, todas las personas se ven obligadas a cumplirlas, en caso de no hacerlo, los sujetos que violen los preceptos deberán cumplir una pena.  

Un dato no menor es que, la coerción, es un factor fundamental en la vida de todo Estado. Sencillamente, porque es un mecanismo necesario para controlar a los ciudadanos y a las ciudadanas de un territorio, y así evitar conflictos sociales. Supone, entonces, limitar los derechos que, por ley natural, cada sujeto posee.  

Asimismo, sea un sistema autoritario, totalitario o un régimen de tipo híbrido; todos los Estados se sustentan, de alguna u otra forma, de ciertos mecanismos coercitivos. Aunque, claro está, los sistemas democráticos no ejercen la coerción con la misma intensidad que sí lo hacen los demás sistemas.

La coerción en el derecho o, también denominada como legal, es aquel tipo de acto de fuerza ejercido por una ley, en términos concretos. Es por esta misma razón que se afirma que la ley es un acto de coerción, puesto que ejerce una presión en la sociedad, ya que amenaza con ejecutar ciertos castigos sobre aquellos que incumplan con lo establecido.  

Entonces, existen actos coercitivos que están sustentados en castigos o sanciones para aquellos que no cumplan la ley. De hecho, el mismo Estado está autorizado a ejercer presión, y hasta violencia, en aquellos casos en los que sea necesario acabar con ciertas conductas consideradas como amenazas para la sociedad. Es decir, en situaciones que sean vistas como poco seguras y generen, potencialmente, caos social.  

Coerción internacional.

La coerción internacional tiene que ver con las relaciones entre las naciones y refiere, precisamente, a las limitaciones establecidas de modo pacífico que, en caso de no cumplirse, acarrean sanciones de tipo diplomáticas o económicas.  

Coerción cibernética.

La coerción cibernética refiere a la mala implementación de los mecanismos tecnológicos y de todo aquello relacionado con las herramientas informáticas. Aquí entran los siguientes aspectos:  

  • Chats privados
  • Mensajería instantánea
  • Correos electrónicos
  • Página web
  • Blog

Es decir, refiere al uso de estas u otras herramientas tecnológicas con un propósito malicioso, ya sea para ridiculizar a un tercero o ejercer presión y daño de tipo extorsivo.

Coerción ilegal.

La coerción ilegal supone todo tipo de presión o de fuerza que un sujeto ejerce sobre otro al margen de lo establecido por la ley. En este sentido, la coerción se produce en un marco de violencia y manipulación, puesto que, quien tiene la autoridad, busca determinar el comportamiento de un individuo violentándolo y suprimiendo sus derechos.  

coerción limitación
Un sujeto ejerce una fuerza que limita el accionar de otro.

Diferencia entre coerción y coacción.

Las palabras coerción y coacción suelen ser confundidas y consideradas como similares, y no lo son. Veremos con mejor detalle ambos términos para comprender mejor la diferencia entre ambas.

  • Coerción: como bien mencionamos, refiere a las medidas que están sustentadas en el ejercicio de la fuerza o el poder para forzar, contener o sujetar a alguien y así evitar que haga algo que signifique una amenaza para los demás.
  • Coacción: es un tipo de acto hecho por un sujeto o un grupo de sujetos con autoridad y dirigido a un tercero para que este haga algo en contra de su propia voluntad. Es decir, es un acto de presión y de fuerza que alguien comete sobre otro para obligarlo a hacer algo o decir algo que aquel no quiere.

El elemento en común entre ambos términos es la capacidad que desarrolla un individuo para influenciar a otro y hacer que este tenga un comportamiento no deseado para sí, pero presionado para cometerlo. En ambos casos, las personas están obligadas a hacer o decir algo, es decir, reciben una presión que supera su capacidad de decidir por sí mismos.  

Citar este artículo

Navicelli, V. (14 de noviembre de 2022). Definición de coerción. Características, tipos y diferencia entre coerción y coacción. Definicion.com. https://definicion.com/coercion/