El concepto de tilde se utiliza para señalar al signo ortográfico que se escribe sobre una vocal para indicar, explícitamente, que esa es la vocal tónica. De este modo, el hablante reconoce que debe pronunciar esa sílaba (y esa vocal) con mayor intensidad.

El término procede del verbo tildar que, a su vez, proviene de titulāre, una palabra del latín tardío que significa poner un título o titular.

Historia.

Para comprender cómo la tilde comienza a utilizarse en español, es necesario remontarnos al latín, lengua desde la que surge, y ver los cambios que se produjeron en la evolución fonética de la lengua.

El latín es una lengua itálica de origen indoeuropeo, que data de al menos el siglo VIII a. C. y es característica de la región del Lacio (o Latium).

Hasta aproximadamente el siglo II a. C., esta lengua toma el nombre de latín arcaico o latín antiguo: este, fundamentalmente, de tradición oral, tomó como base el idioma griego, que data de al menos 3500 años antes de Cristo.

Con el transcurso del tiempo, y alrededor del siglo II a. C., el latín toma el nombre del latín clásico. Este, hablado fundamentalmente por las clases más altas, es una variedad del latín que permaneció idéntica por largas temporadas. Entre los trescientos años antes de Cristo, época de la que datan los primeros registros de este, y el siglo V d. C., cuando cae el Imperio romano, la lengua había cambiado muy poco.

Texto en latín
El español es una lengua romance proveniente del latín.

Complejidad del latín.

El latín clásico se caracteriza por su complejidad estructural: esto hizo que solo las clases altas pudiesen utilizarlo. Veamos a continuación algunos conceptos para comprender la razón de esto.

En primer lugar, los casos: esta es la forma que adopta un sustantivo para poder expresarse sintácticamente:

  • Con el caso nominativo, el sustantivo puede funcionar como sujeto
  • Con el vocativo, adopta la función apelativa (es decir, cuando nos dirigimos a una persona)
  • Con el acusativo, adopta la forma de objeto directo
  • Con el genitivo, funciona como complemento del sustantivo
  • Con el dativo, puede transformarse en objeto indirecto
  • Con el ablativo funciona como complemento circunstancial
  • Con el locativo sirve como circunstancial de lugar

¿Cómo se manifiestan los casos? Mediante las distintas desinencias que se añaden al final de la palabra y permiten reconocer una función sintáctica u otra.

En segundo lugar, el sistema de vocales. El latín tiene como característica las vocales largas y las breves:

  • Las vocales largas son ā, ē, ī, ō y ū; (el signo arriba de cada vocal se denomina macron)
  • Las vocales breves son ă, ĕ, ĭ, ŏ y ŭ (el signo debajo de cada vocal se denomina breve).

Dos vocales breves equivalen a una vocal larga, y se entiende que la vocal larga suena como dos vocales, en cuanto al tiempo de duración. La diferencia entre ambos tipos de vocales no era únicamente de duración: usar una u otra podía cambiar radicalmente el significado de un vocablo:

  • Lĭber, con una -i- breve, significa libro
  • Līber, con una -i- larga, se traduce como libre

Esta diferencia tan sensible, sumado al sistema de casos y desinencias, hacía que la distinción entre un sonido (y un significado) y otro fuese mucho más sencillo de percibir en el texto escrito en latín clásico que en el oral.

Vocales
Las vocales pasaron de tener valor de cantidad en latín a tener valor de intensidad en las variedades previas al español.

Poco a poco, el latín vulgar, que coexiste con el latín clásico, transforma las vocales largas y breves en cerradas y abiertas, respectivamente. Además, en esta variedad del latín, el timbre vocálico empieza a cobrar valor.

Finalmente, con la pérdida del valor de la cantidad vocálica, surge el acento de intensidad: desde ahora la pronunciación más fuerte (denominada acento prosódico) gira en torno a la sílaba tónica y, por ende, sobre la vocal tónica.

La Edad Media y el español.

Con la evolución del latín clásico al vulgar y a las distintas variedades romances (español, italiano, francés, portugués y rumano, entre otras), cada lengua fue adecuando el sistema vocálico a sus propias reglas y necesidades.

El español, cuya historia queda cristalizada en una normativa gracias a la primera gramática publicada en 1492, es una de las pocas lenguas que se sirve del acento gráfico, la tilde, para señalar el acento de una sílaba y de una vocal. Esto simplifica la tarea de reconocer la sílaba tónica y la vocal tónica.

Características.

Para comprender cómo funciona el sistema de acentuación de nuestra lengua y, por ende, cuándo corresponde utilizar una tilde o no, veamos algunos elementos importantes.

En primer término, existen tres tipos de sílabas tónicas:

  • Agudas: en ellas, la sílaba tónica está en la última parte de una palabra
  • Graves: la sílaba tónica se reconoce por ser la penúltima
  • Esdrújulas: la sílaba tónica aparece en antepenúltimo lugar

Si existe una sílaba tónica antes de la esdrújula, se la denomina sobreesdrújula.

Palabras esdrújulas
Las palabras esdrújulas como “murciélago” son las únicas que siempre llevan tilde.

En segundo orden, es esencial tener en cuenta que el español no permite más de una tilde por vocablo.

En tercer lugar, todas las palabras tienen acento; sin embargo, no todas llevan tilde. Esto tiene que ver con un fenómeno de sinonimia usual en nuestra lengua: utilizar la noción de acento con el significado de tilde. Esto puede dar lugar a expresiones como «La palabra puerta no lleva acento«.

Por tal motivo, y para evitar la confusión, se recomienda utilizar la idea de tilde para aludir al acento gráfico.

Cuándo utilizar la tilde.

Existen una serie de reglas, en español, para aprender a identificar cuándo una palabra lleva tilde o no.

Palabras agudas.

Las palabras agudas, es decir, aquellas que están acentuadas en la última sílaba, solamente llevan tilde cuando terminan en -n, -s o vocal, como en los siguientes ejemplos:

  • Canción, inundación, polinización
  • Cortés, pagarés, bebés
  • Cantará, maniquí, colibrí

Cuando la palabra clasificada como aguda no concluye en -n, -s o vocal, no llevan tilde:

  • Amistad
  • Real
  • Natural
  • Calor

Palabras graves.

Las palabras graves, es decir, con la penúltima sílaba tónica, siguen las reglas de acentuación a la inversa que las agudas. Esto significa que carecen de tilde si la última letra es -n, -s o vocal:

  • Cantaban, germen, abdomen
  • Campestres, antes, abrelatas
  • Campera, mosaico, mesa

Cuando no terminan en una de esas tres letras, sí llevan tilde:

  • Árbol
  • Lápiz
  • Observaría

Palabras esdrújulas o sobreesdrújulas.

Las palabras esdrújulas y las sobresdrújulas llevan tilde siempre: en este caso no hay excepciones. Todas las esdrújulas cuentan con al menos 3 sílabas (como, por ejemplo, plátano, pero también es esdrújula electroencefalográfico, uno de los términos más largos de nuestra lengua).

En el caso de las sobresdrújulas, encontramos los siguientes ejemplos: devuélvemelo, mecánicamente, rápidamente. Este grupo está, en gran medida, constituido por adverbios más el término -mente.

Modificaciones en el siglo XXI.

Normativa ortográfica
La definición de qué palabras llevan tilde y cuáes no se contemplan en la normativa de cada lengua.

El uso de la tilde es una de las partes de la ortografía más complejas de nuestra lengua. Si bien desde hace siglos hay normativas (como la de la -n, -s o vocal) que ya están instaladas en la lengua, hay otros casos que, a la luz de lo que los hablantes escriben, son repensados.

Esto significa que es posible que en un momento dado un vocablo lleve tilde y que, en otro, no lo haga. En estos contextos, al repensarse la ortografía, cuando no se sigue la normativa vigente (que legitima este tipo de cambios) se incurre en un error ortográfico.

Un ejemplo de ello tiene que ver con las reformas que desde la Real Academia Española (la RAE) se hicieron en 2010. Algunos de los términos que ya no deben llevar tilde desde aquel entonces son el adverbio solo y los demostrativos este/esta, eso/esa y aquel/aquella.

En el caso de solo, la anterior razón para que llevara tilde era que permitía diferenciarla del adjetivo solo (masculino singular).

Con las reformas del 2010, se llegó a la conclusión de que el mismo contexto oracional nos permite determinar, como hablantes, si se está empleando un adjetivo o un adverbio:

  • Me gusta viajar solo en avión (como adjetivo)
  • Me gusta viajar sólo en avión (como adverbio)

En situaciones como estas, que son poco frecuentes en nuestro idioma, la solución radica en poder explicar, explícitamente, a qué hacemos alusión. O, en el caso de usar el adverbio solo, saber que podemos utilizar el adverbio terminado en -mente: solamente.

Algo similar ocurre con los pronombres demostrativos. Se los tildaba para diferenciarlos de los pronombres demostrativos y, dado que el contexto permite diferenciar uno u otro contexto, se consideró necesario eliminar la tilde.

Hasta 2010, estos usos se alternaban, es decir, podían utilizarse o no: sin embargo, desde ese entonces, utilizar tilde en estas situaciones se considera un error ortográfico.

Citar este artículo

Fernández, A. M. (17 de febrero de 2023). Definición de tilde. Historia, características y cómo utilizarla. Definicion.com. https://definicion.com/tilde/