La palabra máquina se utiliza para hablar de un artefacto, usualmente creado de manera artificial (es decir, no pertenece a la naturaleza) para realizar alguna acción determinada.

Este tipo de dispositivos se emplea en múltiples áreas de la vida cotidiana, y puede ser muy simple de usar o puede requerir un extenso entrenamiento para aprender a utilizarlas. De ahí que se las pueda considerar herramientas fundamentales para el día a día.

La palabra se empleaba también en latín, lengua en la que se escribía de la siguiente manera: machĭna. Esta, a su vez, provenía del griego dórico μαχανά, machaná, que se empleaba para señalar un aparato o un artefacto.

Máquina de escribir
Las máquinas son empleadas por todas las sociedades desde hace miles de siglos.

Historia.

Si pensamos cuáles son las primeras máquinas que surgieron, es importante poder vincularlas con otro concepto: el de herramientas. Desde hace ya miles de siglos, hubo comunidades que se sirvieron de diferentes elementos a su alrededor para poder llevar adelante determinadas tareas.

Si bien estas primeras herramientas (rudimentarias y de una baja complejidad) sirvieron para cubrir alguna necesidad, no por ello dejan de considerarse máquinas. Se las clasifica dentro de las denominadas máquinas simples (plano inclinado, tornillos, cuñas, entre otras).

Se considera que una de las primeras máquinas sobre las cuales se conoció su utilidad es la palanca, tal y como la conocemos hoy. Esta, junto con el tornillo y la polea fueron investigadas hacia el siglo III a.C. por Arquímedes. Cabe destacar que es en esta época cuando se logra definir que las máquinas simples son cinco.

Además, es importante tener en cuenta que, si bien estos primeros dispositivos son parte de la historia occidental, otras civilizaciones habían realizado grandes avances. Un ejemplo de ello son las pirámides en Egipto, que datan de, por lo menos, 2500 años antes de Cristo.

No es sino hasta el siglo XIV aproximadamente cuando se incorporó un elemento a los dispositivos. Este elemento es el agua. Fue elemental para el surgimiento de la rueda hidráulica, por ejemplo, ya que gracias a este dispositivo el agua era transformada en energía y potencia.

Rueda hidráulica
La rueda hidráulica fue una máquina fundamental para la industria agrícola.

Posteriormente, uno de los grandes inventores de la época, creador de múltiples máquinas y dispositivos, fue Leonardo da Vinci (1452-1519). Ingeniero italiano, pintor, inventor, incluso escultor y músico, tiene en su haber una multiplicidad de artilugios y dispositivos, entre los cuales encontramos los siguientes:

  • Un reloj planetario: si bien el reloj ya había sido inventado mucho tiempo antes, da Vinci logra diseñar uno cuya estructura le permitía saber en qué posición estaban la Luna y el Sol;
  • El paracaídas: este artefacto tenía forma de pirámide, casi como una campana también, y su diseño final surgió tras múltiples pruebas e ideas. A este diseño en particular, sin embargo, Da Vinci no llegó a probarlo;
  • El ornitóptero: es un pequeño avión, como le denominaríamos hoy, cuyo movimiento surge de la forma de sus alas, como las de un ave (ornis significa ave y pteron significa ala).

Posteriormente, la Revolución Industrial supuso un radical cambio en lo social, en lo económico pero también en la tecnología que hasta aquel entonces se empleaba.

Tipos.

Podemos clasificar a las máquinas en dos grandes grupos:

Máquinas simples.

A continuación, veremos algunas de las principales máquinas simples; esta clasificación fue definida hace más de dos mil años:

  • Tornillos: sirven para unir dos elementos, o más. Suelen conformarse de tres partes: una cabeza (que funciona como tope), un cuello (lo que une ambas partes) y una rosca (evita que el tornillo, y los dos elementos, se muevan de su lugar, lo que le da un mejor soporte).
  • Cuñas: estas piezas, con forma de triángulo, se utilizan ubicadas entre dos partes de modo tal que las fuerzas (que se oponen) separan ambas partes. Puede colocarla, por ejemplo, en el centro de un tronco, y si se da un golpe sobre ella, ambas partes del tronco se dividen. El ángulo de una cuña es lo que indica la potencia de la fuerza aplicada, es decir, mientras más afilada la cuña (más pequeño su ángulo), debe hacerse menos fuerza para separar dos elementos.
  • Tornos: estos son necesarios para hacer girar piezas, y se construyen con una rueda que gira alrededor de su propio eje. A ella se le enrolla una cadena de cualquier material: cuando se empieza a girar tal cilindro, se puede mover desde el otro extremo una carga muy pesada. Este sistema fue diseñado hace más de cinco mil años, y es empleado en aljibes, por ejemplo, para extraer agua de un pozo.
  • Poleas: estas son también máquinas para traccionar elementos de gran peso. Suelen hacerse con una rueda acanalada en el centro, donde pasa una cuerda de cualquier material resistente. Desde un extremo es desde donde se hace la fuerza, y el otro es el que tiene el elemento que será elevado.
Polea
La polea es una de las cinco máquinas más elementales diseñadas por el hombre.
  • Palancas: consisten en una barra rígida, con un elemento en el centro que funciona como punto de apoyo (se lo denomina fulcro). En ambos extremos hay una potencia y en el otro está la resistencia. Este es el mecanismo que se emplea, por ejemplo, en un sube y baja, un clásico juego entre niños donde cada uno se ubica en un extremo e impulsan sus cuerpos hacia arriba con sus piernas, y así simultáneamente.
  • Plano inclinado: este también se denomina rampa. Consiste en una superficie plana que, mientras forma un ángulo agudo respecto del suelo, permite que se bajen elementos con facilidad o que estos asciendan de igual forma.

Esas son las formas más elementales de máquina que han existido en la historia. Son la base, de cierto modo, para los posteriores artefactos que la humanidad ha ido utilizando.

Máquinas complejas.

Por otra parte, las máquinas complejas han surgido a partir de las máquinas simples. Se las denomina también máquinas compuestas, ya que surgen a partir de la combinación de dos máquinas simples o más.

Sin embargo, podemos considerar en este grupo a toda aquella máquina cuyo sistema tenga un nivel de complejidad medio y alto. Esto significa que podemos incluir en este grupo tanto a un avión como a un pequeño electrodoméstico o incluso un reloj, por ejemplo.

Siempre es necesario tener en cuenta que estas máquinas requieren cuidados permanentes y estar limpias (la suciedad puede hacer que funcionen mal).

Su impacto en la salud.

Laboratorio
La medicina se ha servido de los avances de la tecnología para mejorar su atención a pacientes.

La incorporación de las máquinas ha abarcado múltiples ámbitos: la industria agrícola, la textil, la tecnología y otras. Sin embargo, su uso en la industria de la salud es fundamental para cambiar la vida de las personas y permitirles adquirir más calidad de vida.

Como resultado de las innovaciones, hay tratamientos, dispositivos, aparatos, máquinas y operaciones que hoy en día no serían posibles sin tantos avances. Por ejemplo, una resonancia magnética, empleada para examinar las partes más profundas del cuerpo, son el resultado de décadas de trabajo, prototipos y pruebas para su éxito.

Hay, también, todo un sector dedicado a trabajar con máquinas que sean de pequeño tamaño, de transporte sencillo y que permitan monitorear algunos valores relevantes para un médico. Esto permite que la persona pueda vivir su día a día con la mayor normalidad posible, y que esté comunicada con su médico en caso de urgencias.

Las máquinas son, además, muy útiles para tratamientos en los que es necesario hacer rehabilitaciones o para tratamientos prolongados. Los avances que a futuro pueden alcanzarse harán que, poco a poco, las máquinas puedan ser más cómodas, más pequeñas y mejor calibradas para el monitoreo de pacientes.

Citar este artículo

Fernández, A. M. (21 de septiembre de 2022). Definición de máquina. Rasgos, historia y ejemplos. Definicion.com. https://definicion.com/maquina/