Una frontera es el espacio que divide a un país de otro. Puede tratarse de una línea física o abstracta, pero siempre se refiere a la zona o franja que está entre dos realidades.

Además, el término puede utilizarse en sentido figurado para referirse al punto en que se distinguen un par de cualidades: “Esta es una situación compleja, en la que no está clara la frontera entre el bien y el mal”.

Etimológicamente, el vocablo está conformado por el término latino frontis (“frente”, “fachada”) y por el sufijo –era, el cual indica relación (de ahí que muchas profesiones terminen así: zapatero, ingeniera). El significado original hace alusión, entonces, a aquello relativo al frente, la parte frontal de algo.

Por el contrario, cuando decimos que algo que carece de fronteras, nos referimos a aquello que no tiene bordes, ni división entre grupos o territorios. Tal es el caso de la organización internacional Médicos sin fronteras, la cual brinda ayuda humanitaria y atención médica a víctimas de conflictos bélicos, enfermedades y desastres naturales, sin distinción de raza, sexo, religión, nacionalidad ni de ideología política.

Construcciones señalan fronteras artificiales.
Los mojones o postes de piedra pueden servir para señalizar las fronteras de modo artificial.

Frontera en el derecho internacional.

En el área del derecho internacional se utiliza la palabra frontera para indicar los límites exteriores de la superficie que comprende un país. En este sentido, la frontera delimita el espacio físico –ya sea terrestre, aéreo, marítimo, fluvial o lacustre– en el que los Estados nacionales ejercen su soberanía.

En este contexto, la determinación de la frontera suele realizarse en dos etapas:

  • Delimitación fronteriza: Este primer momento abarca el proceso diplomático, el estudio analítico del caso y los argumentos que llevan a definir que un determinado espacio, y no otro, sea considerado como frontera. La etapa inicial constituye, entonces, una abstracción, básicamente consiste en trazar una línea en el mapa y ponerse de acuerdo al respecto. Ello da como resultado un instrumento jurídico, que puede ser un acuerdo o tratado.
  • Demarcación fronteriza: El proceso intelectual descrito anteriormente, una vez que ha sido acordado, debe ser concretado. Para eso, depende de que se lleve a cabo una segunda etapa en la que la abstracción se materializa. Se demarca entonces en el terreno físico –y no ya en el mapa–, la delimitación que se ha convenido previamente, se verifica el territorio in situ y se concreta la fijación de la frontera.

Cabe aclarar que todo eso sucede ateniéndose a criterios de delimitación fronteriza. Por un lado, puede darse la demarcación de nuevos límites no existentes hasta el momento. En este caso se tienen en cuenta las circunstancias naturales y las características artificiales de la frontera en cuestión. Claro que no es tarea sencilla. Si consideramos los elementos naturales, hallaremos diversos criterios. Podemos encontrar cadenas montañosas en las que habrá que definir, según el criterio orográfico, si la línea divisoria pasa por la cima, por el pie de la montaña o por un sector particular de la ladera. Del mismo modo, habrá un criterio de carácter hidrográfico para decidir si la línea fronteriza que coincide con un río se ubica en una de sus orillas, en uno de sus caudales o en el centro exacto del mismo.

En el caso de las circunstancias artificiales no se tiene en cuenta la topografía ni las características geográficas del territorio en cuestión, sino que la demarcación se efectúa valiéndose de construcciones confeccionadas por el ser humano (rutas, muros, alambrados, postes, etc.), o guiándose por criterios astronómicos (según la latitud y longitud de paralelos y meridianos) o a partir de la unión lineal de coordenadas geográficas.

Las fronteras aéreas marcan la porción de cielo controlada por un país, por lo que aviones extranjeros deberán circular con permiso por dicho espacio aéreo. Para demarcarlas es preciso recurrir a coordenadas que marquen los límites imaginarios.

Por otro lado, puede efectuarse la demarcación a partir de límites ya existentes. Esto sucede en el caso de países que se independizan luego de un período de colonización. De este modo, lo que ocurre es que el nuevo Estado libre hereda los límites territoriales, dentro de los cuales puede ejercer su soberanía como nación independiente. 

Cordillera de los Andes, frontera entre Chile y Argentina.
La cordillera de los Andes forma parte de la frontera entre Argentina y Chile, la tercera más extensa del mundo.

Frontera y límite.

Cuando hablamos de frontera siempre hay elementos colindantes, por eso el término se vincula con las palabras límite o confín. De hecho, muchas veces los conceptos de frontera y límite se utilizan como sinónimos.

En ocasiones se los distingue definiendo a las fronteras como la superficie física que representa al límite geográfico. También se dice que la frontera constituye el contorno ubicado a cada lado de dicho límite. En este sentido, de acuerdo a la geografía del lugar donde se demarque el borde entre dos Estados, distinguimos fronteras terrestres, marítimas, fluviales, lacustres o aéreas. En el caso de Argentina, su frontera internacional recorre nueve mil kilómetros terrestres y fluviales.

La frontera nos habla de un espacio compartido entre dos o más Estados, zonas en las que suele darse un intercambio entre habitantes de países limítrofes. Por ejemplo, en la triple frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil, marcada por los ríos Iguazú y Paraná, interactúan individuos de las tres nacionalidades vecinas.

En el marco de la antropología se ha estudiado el concepto de frontera en tanto construcción social y fenómeno complejo. En este contexto se ha considerado a la frontera como un espacio relacional, permeable, fluido, de intercambio, en redefinición permanente. Algo más vivo, y no tanto como una raya trazada en un mapa. De esta manera, vemos que la definición antropológica no se ciñe a las referencias geográficas, sino que, además, se centra en las relaciones humanas que se dan en dichas zonas, abarcando tanto el carácter territorial como simbólico del término.

En resumen, el concepto de frontera, dada su complejidad y dinamismo, debería ser analizado desde una mirada multidisciplinaria, no solo geográfica, sino también política, demográfica, económica y cultural.

Muro de Adriano, frontera entre Escocia e Inglaterra.
El Muro de Adriano es una construcción romana que actúa de frontera entre Escocia e Inglaterra.

Ejemplos de fronteras.

  • Con más de cinco mil kilómetros que recorren la cordillera de los Andes y la isla Grande de Tierra del Fuego, la frontera entre Argentina y Chile constituye la frontera más extensa de América del Sur y se lleva el tercer puesto entre las fronteras más largas del mundo. La primera es la de Estados Unidos y Canadá (8.893 km.) y, la segunda, la de Kazajistán y Rusia (6.846 km.).
  • Hace dos milenios que el Muro de Adriano representa la frontera entre Escocia e Inglaterra. Se trata de una construcción de igual ancho y altura (tres metros), realizada durante del imperio romano, bajo el mando del emperador Adriano, claro. Ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO.
  • La frontera natural más alta del mundo es la existente entre China y Nepal: el monte Everest, el cual forma parte de la cordillera del Himalaya, y cuenta con una altitud de 8.848 metros sobre el nivel del mar.

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Lehrer, L. (29 de marzo de 2022). Definición de frontera. Su aplicación en el Derecho internacional, la distinción con el límite y algunos ejemplos. Definicion.com. https://definicion.com/frontera/