El latín spatium es el origen del concepto en español espacio. Podemos definirlo como aquella extensión o superficie donde está contenida toda la materia o todos los objetos que la componen.

Lo encontraremos dentro de múltiples áreas, como la astronomía, la geometría e, incluso, el urbanismo. Aquí vamos a tratar de detallarlo desde el primer rubro y aportaremos algunos datos interesantes sobre él en relación con las demás disciplinas. ¡Comencemos!

Espacio exterior
Espacio es un concepto que nos remite, generalmente, a qué hay más allá de nuestro planeta Tierra.

El espacio exterior y la exploración

Si pensamos en las antiguas culturas que examinaron y pensaron el mundo que los rodeaba, veremos que también, en un momento, empezaron a mirarse a ellos mismos (con lo que surgió, por ejemplo, la filosofía). Así, es pertinente tener en cuenta que la existencia propia, singular, y la existencia humana en general se volvieron un tópico también para considerar.

De este modo, numerosas posturas han surgido a lo largo de los siglos respecto de qué es el espacio exterior, cómo se compone, y cuál es su extensión. Hay una curiosidad, que es inherente al ser humano, que empuja de cierta manera a mirar el universo con otros ojos, y el espacio exterior es el ambiente óptimo donde esto es posible. Más allá de una búsqueda en términos más concretos (la extensión del espacio, cuánto tiempo tiene, qué hay allá fuera), tales observaciones derivaron, rápidamente, en que esto se relacione con la propia existencia y a considerar, en ocasiones, qué rol tenemos los humanos. Se suma a esto la cuestión del destino, el deseo de saber si somos los únicos en el espacio y qué es aquello desconocido que, probablemente, nunca conoceremos, aunque esto se asocie con aspectos más bien metafísicos.

Una de las teorías más famosas sobre cómo el universo se creó es la del Big Bang (la Gran Explosión): hace casi catorce mil millones de años, el universo, espacio de alta temperatura, se expandió y pasaron cerca de 400 mil años hasta que logró estabilizar su temperatura y se volvió un poco más frío.

Tras este período de tiempo, las sustancias que quedaron tras la primera expansión empezaron a constituirse como átomos. Con la aparición de nubes compuestas por estos elementos y el efecto de la gravedad, comenzaron a formarse las estrellas y las galaxias.

Astronauta
Los viajes al espacio exterior no fueron posible sino hasta hace menos de cien años. Siguen siendo, sin embargo, inaccesibles para la gran mayoría de la población.

Lo que se afirma que existe en el espacio exterior rodea todo lo que conocemos: los planetas (los que hasta la fecha reconocemos y los que pueden descubrirse en algún momento), los cuerpos celestes y las estrellas. El siglo XX fue el corolario, de algún modo, de todas aquellas dudas que durante miles de años se formularon respecto de qué hay más allá de la atmósfera terrestre.

El siglo XX y los viajes al espacio

Así, uno de los sucesos quizás más famosos es el inicio de los primeros viajes que se realizaron al espacio durante el siglo anterior: EE.UU. y Rusia se embarcaron en la denominada “carrera espacial”. Ambos países, en claro antagonismo durante todo el siglo, pasaron aproximadamente 20 años (entre la década del «50 y la del «70) mejorando sus tecnologías. Invirtieron en programas especiales y fomentaron el avance de la industria espacial (batalla en la que la prensa también fue un eje central, ya que la opinión pública apoyaba a uno u otro en función de avances y logros).

En la década en la que inició el conflicto entre estas potencias, las dos naciones indicaron que mandarían satélites al espacio exterior, algo absolutamente novedoso para el mundo.

En 1957, es enviado al espacio el satélite Sputnik I (en ruso, sputnik significa “satélite”, y esto a su vez significa cuerpo que orbita, gira, en torno a otro): es el primer cuerpo artificial, en la historia de la humanidad, que orbita alrededor del planeta Tierra. Menos de cinco meses después, Estados Unidos seguiría este camino lanzando su propio satélite, el Explorer 1, en cuyo trabajo se invirtió una gran cantidad de dinero, energía y tecnología para poder “superar” el éxito del lanzamiento del satélite ruso.

Espacio y geometría

Geometría
La geometría trabaja con un concepto de espacio muy particular.

Dentro de la geometría encontramos una disciplina que es la encargada de estudiar las propiedades de las diferentes figuras geométricas y cómo se manifiestan en el espacio tridimensional. A esta se le llama, valga la redundancia, geometría espacial o geometría de los cuerpos.

Dentro de este campo de estudio existe el concepto denominado «espacio euclídeo». Este se denomina así porque se identificará de tal modo si cumple con los cinco postulados que Euclides (matemático griego nacido en el año 325 a.C. y fallecido en el 265 a.C.) propuso:

  • Si hay dos puntos, puede trazarse entre ellos una recta que los una
  • Un segmento cualquiera puede prolongarse, en cualquier sentido que se desee, y de manera indefinida e ininterrumpida
  • Si puede trazarse una circunferencia que tenga cualquier radio que se desee, y cuyo centro esté en cualquier punto
  • Si los ángulos rectos son congruentes (es decir, de igual forma y dimensión si importar la posición en que estén)
  • Este es el postulado más trascendente (si no se cumple, se denominará a tal espacio “no euclidiano”): si una recta resulta cortada por otra, y en tal corte se conforman dos ángulos (interiores) menores a 180°, las rectas iniciales entonces deberán cruzarse en algún punto.

El espacio en urbanismo y arquitectura

Área rural
El espacio rural, o campo, suele ser mucho menos denso poblacionalmente, ya que la gente se concentra en la ciudad.

En urbanismo y arquitectura encontraremos que hay tres tipos de espacios fundamentales para la conformación de las áreas en un territorio.

En primer lugar, el espacio público: abarca a todos aquellos elementos e inmuebles que constituyen la arquitectura de, por ejemplo, una ciudad. Pensemos que en esta categoría figuran aquellos espacios que son propiedad del Estado y que, sin embargo, pueden ser usados por todos, sin restricciones. Toda la comunidad puede disfrutarlos.

Así, encontramos no solo edificios que forman parte de la historia como iglesias, cabildos, museos o monumentos históricos, sino también plazas, parques públicos, escuelas, jardines o las mismas calles de la ciudad. De ahí que, para ejemplificar, cuando se realizan marchas urbanas se habla de “ocupar el espacio público”.

Por otra parte, tenemos el espacio rural, lugar donde hay actividades muy distintas a las que ocurren en el espacio urbano, el “centro” de la ciudad. En el área rural no hay altos números de población y se desarrollan actividades ligadas al campo, como la agricultura y la ganadería.

El espacio urbano, finalmente, es aquel que suele ser el corazón de las ciudades. Es el núcleo, o casco urbano, en el cual la mayor parte de la población se agrupa, y es donde se concentran otros tipos de empleos y trabajos como el industrial o las prestaciones de servicios.

Citar este artículo

Fernández, A. M. (31 de marzo de 2022). Definición de espacio. Usos y ejemplos. Definicion.com. https://definicion.com/espacio/