Con el nombre de tejido se conoce, en biología, a los conjuntos de células de naturaleza semejante que funcionan como un grupo y cumplen con funciones específicas. Por otra parte, la palabra celular alude, en la misma disciplina, a aquello relativo a las células, es decir, a aquella unidad microscópica y elemental de todos los organismos vivos. Las células tienen, además, la particularidad de que pueden reproducirse por sí mismas y se constituyen por una membrana que contiene un núcleo.

De este modo puede afirmarse que, en cuanto a estructura y organización, se encuentra primero la célula y luego los tejidos, que son conjuntos de ellas (los tejidos celulares, además, constituyen posteriormente órganos).

Existen diferentes tipos de tejidos celulares, y cada uno de ellos tiene características y funciones específicas.

El origen de ambos términos está en latín:

  • Tejido: del latín texere, empleado para tejer; no es casual su similitud con el término del ámbito textil, tejido, ya que en ambos casos se alude a un elemento que surge del entrecruzamiento de diversas partes (en la biología, de la conjunción de células y en lo textil, del cruce de hilos).
  • Celular: en latín, la palabra cellula se emplea como diminutivo de celda (por ende, significa celda pequeña o celdita). 
Tejido en ámbito textil
Tanto en biología como en lo textil, “tejido” hace referencia al cruce de elementos.

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Características.

Los tejidos, tal y como el primer nombre del concepto lo sugiere, suponen un conjunto de elementos que se ubican de forma muy próxima uno de otro: estos elementos son las células. 

El estudio científico de estos tejidos celulares es realizado por la ciencia que se denomina histología. Sus aportes científicos iniciaron alrededor del siglo XVII, y es una parte elemental del reconocimiento y diagnóstico de enfermedades, entre otras. Cabe destacar que la histología no solo analiza los tejidos de seres animales (donde los humanos estamos incluidos), sino que también analiza tejidos de origen vegetal. 

Dado que los distintos tipos de tejidos realizan diferentes acciones y funciones, las células que los conforman se especializan, específicamente, para cumplir con esa función. 

Tipos.

Para poder realizar una clasificación adecuada de los diferentes tipos de tejidos, hay que tener en cuenta tanto la estructura que los constituye como sus funciones y sus elementos. Por tal motivo, la clasificación típica sobre tejidos tiene cuatro grupos:

Tejidos musculares.

Estos son los que permiten que los organismos (animales, humanos) podamos movernos. Se conforman por fibras que se superponen unas con otras: de este modo, es posible que ejerza algunas de sus funciones:

  • Es posible mover esa parte del cuerpo (la cabeza o el cuello, las piernas, los brazos);
  • Es posible contraer esa parte del cuerpo (aquí se incluye también el corazón, ya que tal contracción permite que circule la sangre);
  • Gracias a esta superposición de fibras, los órganos tienen una fuerte barrera que los recubre y protege.

Clasificación.

Los tejidos musculares se clasifican en dos grandes grupos:

  • lisos
  • estriados

Por una parte, encontramos los tejidos musculares lisos: se caracterizan por constituir las paredes de algunos órganos como los vasos sanguíneos o los intestinos. Son de tamaño muy reducido, se conforman por un único núcleo y son, además, muy delgados

Los tejidos musculares estriados, por otra parte, tienen como rasgo distintivo la contracción voluntaria. Cuentan con células multinucleadas (a diferencia de los lisos) y se ubican en la parte interna de los músculos de los brazos, entre otras. 

Tejido muscular ocular
Hallamos músculos a lo largo de todo el cuerpo, como el ojo, compuesto de miles de fibras que ayudan a su movimiento.

Este segundo grupo, además, se subdivide en dos pequeños grupos más:

  • Músculo estriado esquelético: este se ubica, fundamentalmente, en la zona de la faringe, en la lengua, pero también en los músculos ubicados por fuera de la estructura ocular o en los músculos de los brazos y el tronco.
  • Músculo estriado cardíaco: también se lo denomina miocardio. Es el tejido muscular contráctil del corazón, y el que permite que la sangre circule a lo largo del sistema circulatorio. 

Tejidos nerviosos.

Los tejidos nerviosos son todas aquellas células que le dan forma y estructura al sistema nervioso. Gracias a esta red interconectada de células se genera la sinapsis, es decir, las neuronas y demás células se comunican entre sí y se posibilita la transmisión de información. 

Uno de sus componentes fundamentales es la neurona: del griego νεῦρον, neûron, que significa cuerda, es una célula cuya función es recibir y procesar información. Funciona como intermediaria de esta transmisión de información entre el cuerpo y uno de los componentes del sistema nervioso central, el encéfalo. Las neuronas no se ubican únicamente en el cerebro: están también en la médula espinal y en los ganglios del sistema periférico.

El otro componente del tejido nervioso se denomina neuroglia o célula glial. Producen mielina, que es elemental para la estructura de las neuronas. Son más pequeñas que las neuronas, sin embargo, las superan en cantidad: se estima que, cada una neurona, hay diez células gliales. 

Tejido nervioso
Las neuronas son el elemento central del tejido nervioso.

Tejidos conjuntivos.

También denominados tejidos conectivos, los tejidos conjuntivos son tejidos celulares que contribuyen a conectar y, a la vez, diferenciar los tejidos del organismo. Son, de cierto modo, el sostén de todo el organismo, además de que están distribuidos por casi todo el cuerpo.

Contribuyen con la protección del ser vivo: al funcionar como aislante de los órganos del cuerpo, evitan el ingreso y la propagación de infecciones. Se constituye por fibras de colágeno pero también por agua, sales y azúcares, y tienen una apariencia similar a la gelatina.

Además, no solo es el encargado de almacenar y de distribuir nutrientes, sino que también es el tejido que almacena grasa.

Tejidos epiteliales.

Otro tipo de tejido celular es el epitelial: está conformado por diferentes capas de células que se unifican fuertemente unas con otras. De manera semejante a otros tejidos, también se constituye a partir de células con una matriz externa extracelular.

Hay dos grupos de estos tejidos: los de revestimiento y los de recubrimiento. Los primeros cubren áreas internas y externas del cuerpo; los segundos, ubicados al interior del organismo, contribuyen en las tareas de transporte, filtrado y secreción, entre otras.

Diferencias entre tejidos animales y tejidos vegetales.

Existen diferencias entre los tejidos denominados animales y los tejidos vegetales. En el primer caso, existen cuatro tipos: muscular, nervioso, conectivo y epitelial. En el segundo caso, existen otras cuatro categorías:

  • Meristemo: estos tejidos ayudan a que las plantas crezcan constantemente. Se caracterizan por su forma semejante a un poliedro.
  • Tegumento: este tejido es el que protege externamente al cuerpo de las plantas frente a su ambiente (como el clima, o de insectos y animales). Se ubica en las áreas más vulnerables como las hojas, los tallos más nuevos y los pétalos de flores.
  • Conductor: es el tejido encargado de transportar la savia por la planta, nutrientes como el azúcar, y otros elementos que contribuyan a la supervivencia del organismo.
  • Parénquima: este tejido tiene un solo tipo de célula (la célula parenquimática) y es de los más importantes, ya que contribuye a que la fotosíntesis se realice adecuadamente, pero también almacena nutrientes, ayuda a regenerar tejidos dañados del organismo vegetal. También es denominado tejido vegetal fundamental.
Tejido vegetal
Las plantas y otros organismos vegetales también cuentan con tejidos que las protegen.

Tejidos artificiales: medicina y tecnología.

Con el avance de la medicina y la tecnología en conjunto, en diferentes laboratorios del mundo se ha podido llevar a cabo, con éxito, la construcción de tejidos artificiales

Uno de los casos más conocidos es el de la creación de tejidos cardíacos. Esto permitiría grandes avances en la medicina y en la bioingeniería ya que, por ejemplo, se podría medir el impacto que algunos medicamentos tienen sobre el corazón.

También, en el caso de otros tejidos artificiales, su creación podría permitir que las experimentaciones sobre animales (pieza clave en testeos de medicamentos y fármacos pero también de cosmética) dejen de realizarse.

Citar este artículo

Fernández, A. M. (15 de noviembre de 2022). Definición de tejido celular. Rasgos, clasificaciones y ejemplos. Definicion.com. https://definicion.com/tejido-celular/