Los Estados suelen dividirse en secciones para lograr una mejor administración. Algunos de ellos se organizan en provincias. Una provincia, entonces, es una sección territorial y administrativa dentro de un país.

Además de las provincias existen otras demarcaciones administrativas, como los estados, las ciudades, los distritos, los departamentos y los municipios, por ejemplo, pero su definición suele variar en cada nación.

No hay una pauta general que indique cómo se trazan los límites de las provincias. Puede tratarse de fronteras naturales como ríos o cordilleras, o demarcaciones arbitrarias.

Las provincias integran unidades geográficas mayores –países y regiones– con atributos y funciones propias. Se trata de unidades locales (ubicadas dentro de un Estado), que cuentan con su propio sistema político, es decir, tienen su personalidad jurídica, su autoridad local y sus aparatos legislativos y judiciales. Además, cada provincia posee características culturales y sociales que hacen a su identidad y que la diferencian de las demás.

Suelen abarcar distintos municipios o comunas. Como dijimos, un grupo de provincias conforma una entidad más grande, como una región. Por ejemplo, Chile se organiza en cincuenta y seis provincias, las cuales se encuentran agrupadas en dieciséis regiones.

Por su parte, Argentina está dividida en veinticuatro jurisdicciones; veintitrés de ellas son provincias, y la otra es el distrito federal (la capital del país: Ciudad Autónoma de Buenos Aires). Córdoba, Chubut, Mendoza, Salta y Misiones son algunas de las provincias argentinas. Estas provincias eligen a sus propios representantes políticos y se rigen según sus propias leyes y constitución provincial, las cuales nunca contradicen lo dispuesto en la Constitución Nacional. Dentro de cada provincia existen distintas jurisdicciones de gobierno local, como los municipios, las municipalidades y las comisiones de fomento.

Por otro lado, España está organizada en diecisiete comunidades autónomas y dos ciudades autónomas (Ceuta y Melilla). A su vez, cada comunidad está integrada por provincias, que en total suman cincuenta. Por ejemplo, Cataluña es una comunidad autónoma que contiene a las provincias de Barcelona, Gerona, Lérida y Tarragona. Mientras que Granada, Cádiz y Sevilla, entre otras provincias, pertenecen a la comunidad autónoma de Andalucía.

Cabe aclarar que no todos los países tienen delimitaciones territoriales provinciales. Tal es el caso de México, que no se compone de provincias, sino de treinta y dos entidades federativas: treinta y un estados y la capital, Ciudad de México. En la superficie mexicana, coloquialmente, se habla de provincia para referirse de modo genérico a zonas rurales.

Parte de un mapa de Argentina.
Mapa de Argentina, algunas de sus provincias: La Rioja, San Juan, San Luis, Mendoza, La Pampa, Córdoba y Buenos Aires.

Provincias romanas.

En la antigüedad, en tiempos del imperio romano, se denominaba provincia a aquellos territorios que eran conquistados fuera de la región de la península itálica. Estas provincias eran administradas por un dirigente romano y se sometían a las leyes del imperio.

Vemos que, a diferencia de la concepción actual que entiende como provincia a unidades internas de los países, por aquella época el término aludía a entidades externas que luego entraban en dominio romano tras ser vencidas en enfrentamientos bélicos.

Todo comenzó con la Primera Guerra Púnica, que tuvo lugar entre los años 264 y 241 a. C., entre Cartago y Roma. Esta contienda resultó en la victoria romana y su consiguiente expansión hacia las islas del mar Mediterráneo. Sicilia fue la primera provincia romana, constituida en el año 241 a. C.

Ante la necesidad de mejorar la organización y eficacia administrativa de los territorios conquistados, se desarrolla el sistema de provincias. Generalmente, estaban gobernadas por viejos cónsules retirados de Roma, aunque magistrados inferiores, como los pretores, también aplicaban al puesto. Así, los nuevos territorios se mantenían bajo control y proveían ganancias a través del pago de impuestos.

En la etapa final del imperio romano, las provincias pasaron a ser entidades más reducidas. Además, aquellas que surgieron a partir del año 27 a. C, bajo el poder del emperador César Augusto, fueron denominadas provincias imperiales. Al ubicarse, generalmente, en las fronteras del imperio, constituían un buen elemento de defensa del mismo.

Por su parte, las provincias senatoriales, de creación previa, no solían encontrarse cerca de las fronteras externas. Como su nombre lo indica, el Senado romano era su máxima autoridad y el encargado de decidir quién las gobernaría.

Ejemplos de provincias senatoriales son Sicilia, Macedonia y Chipre. Mientras que Capadocia, Mesopotamia y Siria se encuentran entre las provincias imperiales. El caso de Egipto es singular, ya que se creía que era algo así como una pertenencia personal del emperador.

Ruina romana en la Provenza.
En la zona de la Provenza se encuentran la mayoría de los yacimientos romanos que conserva Francia.

La Provenza.

Esta región de FranciaProvence, en francés– es denominada así desde la época recién mencionada, de poderío romano. Se le asignó el nombre de Provincia porque se trata de la primera conquista de los romanos, más allá de los terrenos de la península itálica.

En la década del cincuenta a. C., con Julio César al mando, la Galia Transalpina es incorporada a la Galia Narbonense, ya constituida como provincia romana. Este terreno se extendía por el sur de Francia, desde la cadena montañosa de los Alpes hasta el mar Mediterráneo y los Pirineos.

A partir de la Revolución francesa, este territorio abandona la categoría provincial y es dividido entre distintos departamentos de Francia. Actualmente, integra la región Provenza- Alpes – Costa Azul y sus habitantes mantienen la lengua provenzal. La mayoría de los yacimientos romanos que conserva Francia, como anfiteatros, arcos y acueductos, están en las cercanías de la Provenza.

Mapa de Turquía.
Mapa de Turquía, uno de los países que se divide administrativamente en provincias.

Provincia en el ámbito religioso.

En algunas órdenes religiosas, se denomina provincia a un grupo de instituciones religiosas, como conventos o monasterios, situados en un determinado territorio y que responden a un mismo superior, denominado provincial. Este último actúa como supervisor de los superiores locales de dicha provincia.

La selección de casas o instituciones que formarán parte de una determinada provincia tiene que ver con cuestiones de ubicación geográfica; aunque también se tiene en cuenta la cantidad de religiosos y religiosas, y factores económicos. Diversas congregaciones católicas, por ejemplo, se estructuran en torno a provincias. Puede suceder que haya congregaciones con casas provinciales en un país limítrofe, es decir, que no coincida geográficamente con su país de origen, o que una provincia abarque más de un país.

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Lehrer, L. (14 de marzo de 2022). Definición de provincia. Sus características, ejemplos, su origen romano y la Provenza. Definicion.com. https://definicion.com/provincia/