Ovogénesis es el nombre que desde la biología recibe el proceso durante el cual se forman las células sexuales femeninas. Gracias a este proceso, se produce un óvulo y, de este modo, es posible que se genere un embarazo cuando este es fecundado.

También es conocido con el nombre de gametogénesis femenina u oogénesis.

El término proviene del griego ᾠόν, en latín ōión, que significa huevo; también, se compone por el sufijo latino -génesis, que proviene del griego γένεσις, formación u origen.

Importancia y características.

La importancia de la ovogénesis radica, en primer lugar, en que es uno de los dos procesos elementales para que ocurra un embarazo. Además de este proceso que permite que los óvulos se formen, el otro proceso fundamental es que este sea fecundado por un espermatozoide.

Por este motivo se habla de gametogénesis masculina y gametogénesis femenina. Ambos son una parte esencial de la reproducción sexual de mamíferos, y se generan en el interior de las gónadas (las glándulas encargadas de producir las células reproductoras).

Embarazo
La ovogénesis es un proceso esencial para que pueda producirse un embarazo.

Sin embargo, ambos procesos se producen de forma diferente. Mientras la espermatogénesis se produce una vez que el niño alcanza la pubertad, la ovogénesis tiene lugar desde antes del nacimiento de una mujer, es decir, desde que está gestándose.

Proceso y etapas.

Veremos, a continuación, las distintas etapas de la ovogénesis. Esta tiene inicio en el momento en el que se conforma el embrión humano.

Las CGP, o células germinales primordiales, son las que preceden a los gametos. Su recorrido tiene lugar a partir de la cuarta semana del desarrollo embrionario, y finalmente migran a las gónadas durante la sexta o séptima semana.

Debido a que contienen material genético que se transmitirá a la siguiente generación, cualquier mutación o cambio en ellas será también transferido.

Al llegar a las gónadas, las células germinales (diploides, con dos grupos de cromosomas) atraviesan la meiosis, es decir, la división celular.

Al dividirse, dan lugar a cuatro células haploides: si este proceso produce espermatozoides, sucede en los testículos y es la espermatogénesis. Si, por el contrario, sucede en los ovarios, es la ovogénesis, que produce células ovogonias (u oogonias): de estas se producen primero los ovocitos primarios y, con el tiempo, los óvulos. Esta etapa forma parte de la denominada meiosis I.

Un ovocito primario, que tiene mayor tamaño que un espermatozoide, mantiene su estructura celular hasta la pubertad. Hasta ese momento, el proceso queda detenido.

Cuando su tamaño aumenta en la pubertad, procede a dividirse en dos células haploides:

  • El ovocito secundario, de mayor tamaño, que contiene la mayor parte del citoplasma (esto pertenece a la etapa meiosis II).
  • Polar bodies (cuerpos polares) , de menor tamaño.

En esta segunda etapa de meiosis, el ovocito no se divide sino hasta que ocurre la fecundación, es decir, hasta que un espermatozoide lo fecunda. Mientras tanto, si no es fecundado, se degenera tras 24 horas.

Fecundación
Los ovocitos se dividen únicamente cuando el óvulo es fecundado; de lo contrario, se degenera.

Formación de los folículos.

Con el nombre de foliculogénesis se conoce al desarrollo de los folículos ováricos. Estos son la estructura dentro de la cual está el ovocito. A medida que va avanzando el desarrollo de estos folículos, irán cambiando de forma, de tamaño y de nombre.

En una primera etapa, encontramos el folículo primordial: son los primeros en formarse, y esto tiene lugar en la etapa prenatal, es decir, desde la gestación de la mujer (alrededor de la semana 12).

Se forman millones de ellos, pero la mayoría desaparece paulatinamente hasta el parto. Se estima que más de un millón y medio de folículos primarios desaparecen en esta instancia, pues a la pubertad llegan alrededor de 500.000 de ellos.

Los folículos primordiales que sobreviven, posteriormente, se transforman en folículos primarios. El ovocito, en esta instancia, ha aumentado también su tamaño, y está rodeado por unas células con gránulos.

En tercer lugar, hallamos el folículo secundario: la textura aquí es mucho más granulada, y el ovocito es rodeado por ella.

Posteriormente, encontramos el folículo antral: en esta instancia, y ya en la pubertad, cada mes encontramos que hay entre 15 y 20 folículos antrales. Estos folículos se caracterizan por estar llenos de líquido en su interior (antro).

El desarrollo de este tipo de folículos depende de dos gonadotropinas: hormona foliculoestimulante (FSH) y hormona luteinizante (HL).

Finalmente, a medida que el cuerpo ingresa en la fase folicular mes a mes, aumenta la FHS: esto provoca que algunos de estos folículos sean seleccionados, entre todos los que hay en ese momento en los óvulos, y que continúen su desarrollo. De todos ellos, solo uno logrará completar su desarrollo al cien por ciento, motivo por el cual es denominado dominante.

Finalmente, hallamos el folículo maduro o de Graaf, también conocido como folículo antral tardío. Es el folículo ovárico en su etapa de mayor madurez, y se encuentra próximo a que su superficie se rompa para liberar al óvulo. 

Trompas de Falopio
Los óvulos liberados por los ovarios viajan, posteriormente, a través de las trompas de Falopio.

Un concepto pertinente: atresia folicular.

Del griego ἀ- (es decir sin) y -τρῆσις (es decir, agujero), la palabra atresia se emplea para señalar cuando ocurre la reabsorción de folículos ováricos. Estos no logran alcanzar un punto de madurez, por lo que se degeneran o mueren.

Cabe destacar que a lo largo de toda la vida, la atresia de ovocitos y folículos es una constante. Para comprender esto, hay que tener en mente que, cuando una mujer nace, cuenta con alrededor de 300.000 y 400.000 folículos primordiales: estos contienen dentro de sí a los ovocitos.

De todos estos, solo madurarán alrededor de 400, que expulsarán un óvulo mes a mes desde que la primera menstruación tiene lugar hasta la última (menopausia).

Ciclo menstrual.

El ciclo menstrual es el proceso por el que se expulsan, a través del canal vaginal, un fluido biológico que se compone de sangre, secreciones y otros materiales que provienen del útero.

Este sucede mes a mes, de forma normal, y tiene una duración de entre 3 a 5 días.

La primera menstruación que tiene lugar, al inicio de la pubertad, se llama menarca, y ocurre entre los 11 y 14 años, aproximadamente. La última menstruación tiene lugar alrededor de los 50 años, aunque los años previos este ciclo comienza a espaciarse en el tiempo o a no suceder.

Esto se denomina menopausia: tras su cese, una mujer deja de menstruar y, por ende, deja de poder quedar embarazada.

Las etapas del ciclo menstrual son las siguientes:

  • Fase folicular: también conocida como etapa preovulatoria, tiene lugar entre el primer día de menstruación y el día de la ovulación. Normalmente, dura 14 días. Es el momento en el que el cuerpo va preparándose para ovular. Los niveles de estrógeno están muy elevados en este momento, y es el momento en el que los folículos son seleccionados, en cierto modo, para iniciar el procedimiento por el cual uno de ellos, el dominante, aumentará su tamaño hasta el momento de la ovulación.
  • Ovulación: es el período en el que el folículo dominante se rompe y el ovocito se libera del ovario. Tras su liberación, permanece en las trompas de Falopio durante un máximo de 24 horas: este es el momento de mayor fertilidad, pues la presencia de un espermatozoide produce que haya fecundación. Es el período más breve de todo el ciclo.
  • Fase lútea: si el óvulo fue fecundado, en esta etapa el cuerpo se asegura de que el embarazo prosiga sin problemas. De lo contrario, si ese óvulo no se fecundó, se desprenderá del útero el tejido que se construye para proteger el óvulo en caso de fecundación: esto se libera, por la vagina, casi catorce días después de la ovulación, durante el que será el primer día del período menstrual, que da inicio a un nuevo ciclo.
Período menstrual
El ciclo menstrual comienza con el primer sangrado y finaliza el día en el que la persona vuelve a tener su sangrado, entre 28 y 35 días después.

La no ovulación es un proceso que puede ocurrir como respuestas a múltiples situaciones, por ejemplo, desde patologías como el SOP (síndrome del ovario poliquístico) o la diabetes, por hiperprolactinemia o por insuficiencia renal.

Sin embargo, también es una forma de proteger al cuerpo frente a determinadas situaciones como estrés sostenido en el tiempo o un peso por debajo de lo recomendado. El cuerpo, en este sentido, inhibe la ovulación o la dilata en el tiempo.

Citar este artículo

Fernández, A. M. (31 de mayo de 2023). Definición de ovogénesis. Etapas, elementos y rasgos. Definicion.com. https://definicion.com/ovogenesis/