La palabra cuerpo se utiliza para definir a todos los elementos que constituyen físicamente a un ser vivo, como una persona, o incluso a un animal. Esta definición es prácticamente la más extendida, y tiene su base en la anatomía. Sin embargo, otras disciplinas también emplean este concepto.

Por ejemplo, la física (y fundamentalmente la física clásica) usa cuerpo para señalar al cuerpo con masa, que existe en tres dimensiones y que por ende ocupa una porción de tiempo y de espacio. Dentro de esta categoría, podemos incluir a todo aquello que existe sobre la superficie de la Tierra (y fuera de ella, como los planetas) y que tiene materialidad (que se compone de materia):

  • el Sol o la Luna
  • una mascota o una persona
  • un mueble, una pieza de vestimenta
  • una roca o un árbol
  • un zapato, una herramienta, una silla

En áreas como la literatura en general, cuerpo alude al conjunto de elementos internos a las obras (su interior). El concepto, en todos estos casos, proviene del latín corpus, idioma en el cual la definición se vinculaba con la acepción sobre anatomía (cuerpo de un ser vivo).

Sol
El Sol es considerado un cuerpo, dado que se conforma de materia.

En anatomía.

El cuerpo humano es una estructura conformada por diferentes elementos, con funciones específicas y que pueden analizarse desde diferentes áreas y disciplinas (la biología, la anatomía, la química pero también la psicología, la sociología, y otras ciencias). En tanto en cuanto es una complejísima estructura de células, veremos cómo estas se agrupan en conjuntos de órganos con funciones particulares, también. Veamos cuáles son estos componentes.

A grandes rasgos, el cuerpo tiene 3 partes: las extremidades (brazos y piernas), el tronco (centro del cuerpo) y la cabeza. De forma un poco más detallada, podemos considerar, en primer lugar, los músculos.

En un cuerpo humano desarrollado (es decir, un cuerpo adulto) hay alrededor de 600 músculos. Entre sus funciones se encuentran bombear la sangre, ayudar a la estabilidad de todo el cuerpo y al equilibrio o ser el soporte central de todo el esqueleto. Algunos de los músculos más importantes son:

  • Pectorales: permiten que podamos flexionar los hombros y que podamos extenderlos; el pectoral menor permite mover los omóplatos hacia adelante o hacia abajo, y el pectoral mayor ayuda a la aducción de los hombros.
  • Cuádriceps: este músculo se compone de cuatro subregiones, y ayuda a que podamos extender la rodilla (esta es su función principal) y dejarla completamente estirada. Además, es el que nos permite correr, caminar o saltar, incluso. Es uno de los músculos más grandes de todo el cuerpo.
  • Bíceps: este músculo se ubica entre los codos y el hombro y es el encargado de que podamos flexionar el antebrazo. Como complemento, del lado contrario está el tríceps, que se forma por tres áreas.
  • Abdominales: estos músculos, ubicados en el tronco o centro del cuerpo, son los que permiten que mantengamos una postura erguida y son, a su vez, los que protegen los órganos internos del cuerpo. Su fortalecimiento es importante para prevenir eventuales dolores en la espalda y en las lumbares.
Músculos del cuerpo
Los músculos son los que dan soporte al cuerpo y cumplen múltiples funciones en él.

Por otra parte, las articulaciones son aquellas partes del cuerpo que unen los huesos: gracias a ellas, el cuerpo es un organismo flexible, elástico, que puede doblarse y flexionarse de múltiples formas. Hay tres tipos (móviles, inmóviles y semimóviles) y, en tanto en cuanto son también tejidos, es importante protegerlos de lesiones.

Los huesos, las partes más duras del cuerpo, son los encargados de darle estructura al cuerpo. Conforman la coraza interna, de cierto modo, del organismo, y son además el espacio donde se crean glóbulos importantes para nuestra supervivencia o el lugar donde se almacenan células madres. A grandes rasgos, un cuerpo desarrollado cuenta con alrededor de 206 huesos; un bebé, por su parte, tiene alrededor de 300.

Finalmente, los órganos son los conjuntos de tejidos y células que conforman una estructura con funciones específicas. Se considera que existen 21 órganos diferentes (otros autores, por su parte, reconocen 78: esto se vincula con modos distintos de clasificarlos). Se los clasifica de acuerdo con su pertenencia a uno u otro sistema:

  • El sistema cardiovascular se conforma del corazón y los vasos sanguíneos;
  • El sistema respiratorio está constituido esencialmente por los pulmones;
  • El sistema locomotor agrupa a los huesos, músculos y articulaciones;
  • El sistema digestivo está formado por hígado, páncreas, bazo, lengua y estómago;
  • El excretor, por su parte, se conforma por la vejiga y los riñones. Las personas, sin embargo, pueden vivir solo con un riñón;
  • El sistema reproductor, finalmente, está formado por los órganos sexuales, es decir, pene, testículos y uretra o clítoris, vagina y útero.

El órgano más extenso del cuerpo no es, sin embargo, ninguno de los anteriormente mencionados sino la piel. Algunas de las principales funciones de esta es proteger al cuerpo de bacterias y sustancias externas, permite protegernos contra los rayos ultravioleta (o rayos UV) que dañan la piel y, además, elimina toxinas gracias al sudor.

Piel
La piel es el órgano corporal más extenso de todos.

En religión.

En la religión cristiana, es común oír la expresión “el cuerpo de Cristo”: este concepto alude a dos ideas diferentes. En primer lugar, este es el nombre que recibe la Iglesia en el cristianismo: a la cabeza se ubica Cristo, y el cuerpo, de este modo, debe obedecer a la cabeza.

Por lo tanto, el conjunto de creyentes y fieles (quienes conforman el cuerpo) deben regirse por lo que las enseñanzas de Jesús señalan.

En segundo lugar, es un concepto involucrado durante la transubstanciación. Este proceso, uno de los más relevantes del cristianismo, ocurre durante la misa.

Casi al finalizar esta celebración, el cura pide por la manifestación, en el pan (la hostia) y el vino, del Espíritu Santo. De este modo, ambas sustancias se convierten en el cuerpo y en la sangre de Cristo, y es el modo en el que él se hace presente.  

Otros usos.

El concepto cuerpo se emplea, además, en múltiples contextos aparte de la religión y de la anatomía. Por ejemplo, en la literatura, la idea de cuerpo de una obra, o de un libro, alude a la parte principal de tal volumen.

Es, usualmente, la parte más extensa de esta obra: si se piensa en una novela, por ejemplo, el cuerpo comprende la introducción, el nudo y el desenlace. Es decir, es, a su vez, el conjunto de capítulos que hacen a la obra, y se incluyen allí también los prólogos y epílogos.

Libro
El cuerpo de un libro es la parte más importante de él.

En otro contexto como el militar, se habla del cuerpo del ejército para aludir a la unidad conformada por las diferentes divisiones. Además, todos aquellos miembros del ejército que forman parte de este cuerpo son comandados por un único jefe, que los dirige a todos por igual.

En este ámbito, también, se utiliza el concepto cuerpo a tierra para señalar una instrucción militar específica. Esta consta de colocar el propio cuerpo de forma horizontal respecto del suelo, para movilizarse arrastrando los brazos y empujándose con las piernas. Este tipo de tácticas es útil para esconderse de un enemigo, para poder camuflarse y ser menos visible.

De manera similar, la idea de cuerpo de funcionarios alude al conjunto de miembros de una administración pública. Se incluye, dentro del concepto de funcionarios, a todos los que ocupan un cargo público.

Finalmente, cuerpo es también que se utiliza para nombrar, usualmente en los medios periodísticos y en áreas como la medicina forense, al cadáver se una persona, es decir, alguien que ha fallecido. Eso es independiente de las circunstancias en que esa persona ya no esté con vida.

Citar este artículo

Fernández, A. M. (19 de septiembre de 2022). Definición de cuerpo. Perspectivas, tipos y ejemplos. Definicion.com. https://definicion.com/cuerpo/